Duque anuncia reforma a la policía para recuperar  su  credibilidad  institucional

Además de ordenar un decreto que “modernizará” la estructura orgánica de la Policía Nacional, el Mandatario también anticipó la creación de un «nuevo estatuto disciplinario», la implementación de cámaras corporales y el cambio de color en los uniformes de la institución, que pasarán del verde al azul.

El presidente, Iván Duque Márquez, anunció este domingo que “modernizará” la policía, que está bajo la lupa por la represión de protestas sociales que persisten desde hace más de un mes con un saldo de más de 60 muertos.

El Mandatario ordenó “un decreto que modernizará la estructura orgánica de la Policía Nacional, sobre todo para fortalecer la política (…) de los derechos humanos”, durante una ceremonia de ascensos de la institución en Bogotá.

Sin ceder a la presión de los manifestantes que exigen que la policía salga de la tutela del Ministerio de Defensa para convertirse en un cuerpo civil, el Presidente anticipó una “transformación” de la institución, agregando que creará una “dirección de derechos humanos” encabezada por un experto ajeno a la organización.

La reforma “busca la profesionalización para que todos los policías sean certificados en derechos, en uso de la fuerza”, dijo  el ministro de Defensa, Diego Andrés Molano Aponte.

El anuncio llega el mismo día en que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llega al país para evaluar la situación en medio del estallido social.

Aunque el plan responde al clamor popular por un cambio en la policía, el analista Jorge Restrepo expresó en Twitter que la medida resulta “tardía” porque “llega cuando la confianza en la institución se ha deteriorado (…) y no se articula con la investigación de abusos”.

En más de media década de conflicto armado, la policía colombiana se especializó en la lucha contra el narcotráfico y las guerrillas.

Hoy, tras varias semanas de choques en las principales ciudades entre jóvenes manifestantes y uniformados, la institución es vista de forma negativa por un 56% de los colombianos, según la firma Invamer.

Lo que comenzó el 28 de abril con una manifestación contra un proyecto para incrementar impuestos que luego fue retirado, terminó en un movimiento de protesta contra el gobierno, agravado por la represión del escuadrón antidisturbios Esmad, involucrado en varias muertes.

La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea han denunciado un uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades en las protestas.

“Colombia lleva más de 20 años con su escuadrón móvil antidisturbios (…) hemos visto los mínimos casos de incidentes letales”, admitió Duque este domingo, agregando que brindará “nuevas herramientas” para que el cuerpo actúe “minimizando las situaciones o riesgos de letalidad”.

Según el Ministerio de Defensa, 56.000 de los 160.000 policías con los que cuenta el país han intervenido en las manifestaciones de las últimas semanas.

Al menos 61 personas han muerto desde que empezaron las protestas, según autoridades y la Defensoría del Pueblo (ombudsman). Dos de ellos eran uniformados.

Por su parte, la ONG Human Rights Watch asegura tener “denuncias creíbles” sobre 67 muertes ocurridas desde que comenzaron las protestas. La organización ha confirmado que 32 de ellas “tienen relación con las manifestaciones”.

Duque también anticipó la creación de un “nuevo estatuto disciplinario policial”, la implementación de cámaras corporales y el cambio de color en los uniformes de la institución, que pasarán del verde al azul.

 

 

Redacciòn