Porque 17 mil colombianos se equivocaron al pasarse a Colpensiones

Personas que llegaron a Colpensiones buscando mejorar pensión y no alcanzarán, nada que hacer

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Detrás de cada traslado hubo un asesor y detrás de cada asesor, un incentivo para llevarse a esas personas, dicen expertos.

La gran mayoría de colombianos que estaban cotizando para su pensión en un fondo privado (AFP) y se trasladaron a Colpensiones tomaron la decisión equivocada.

La razón es que lo hicieron a una edad temprana (mucho antes de los 52 años), con un escaso número de semanas cotizadas (por debajo de las 650) o sin tener en cuenta que el ingreso base para la liquidación de su pensión era muy bajo.

Lo anterior es lo que señala un documento de trabajo elaborado por la Dirección de Regulación Económica de la Seguridad Social del Ministerio de Hacienda revelado ayer, en el que se indica que cerca del 96 por ciento de los traslados se hicieron sin tener en cuenta esas condiciones, lo cual no significa que quienes se pasaron de un fondo privado a Colpensiones no vayan a obtener su jubilación.

Cifras de la Superintendencia Financiera indican que, solo en el 2014, unos 130.526 afiliados a las AFP se trasladaron a Colpensiones y que en enero pasado lo hicieron 9.824 personas.

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Entre el 2010 y el año pasado un promedio de 120.000 personas retornaron, por año, al régimen público de pensiones luego de permanecer en un fondo privado. En el 2009, esos traslados alcanzaron un pico de 477.000, revelan las estadísticas de la Superfinanciera.

Esos movimientos permanentes entre regímenes se presentan pese a que las normas, entre estas la Ley 797 del 2003, señalan que los afiliados solo podrán trasladarse de sistema por una sola vez cada 5 años, contados a partir de la última selección. También impuso que el afiliado no podría cambiarse cuando le falten 10 años o menos para cumplir la edad necesaria para obtener su jubilación.

Según el documento del Ministerio de Hacienda, tomar la decisión de trasladarse de régimen sin la asesoría adecuada, sin un análisis juicioso y cuando las condiciones no son las precisas, pone en riesgo la probabilidad de que la persona pueda conseguir una pensión más elevada o que el monto que se le devuelva, en caso de no pensionarse, sea mayor.

El mismo estudio indica que solo el 24,2 por ciento de las personas que se trasladaron a Colpensiones en el 2013 lograrán pensionarse, mientras que “el restante 75,8 por ciento recibirá una indemnización sustitutiva, es decir, sus aportes ajustados a inflación y sin ningún interés real”. Vale recordar que los recursos que administran los fondos privados son invertidos para obtener rentabilidad, mientras que los del régimen público solo se ajustan cada año basado en la inflación.

Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, gremio que representa a los fondos privados de pensiones, señala que los cálculos apuntan a que en el régimen público entre el 90 y el 87 por ciento de los cotizantes no alcanzará la pensión, mientras que en el régimen de ahorro individual el porcentaje que se quedará por fuera se estima en 70 por ciento.

La diferencia, dice Montenegro, es que a esas personas que no podrán pensionarse en una AFP, se les retornará el capital ahorrado más los rendimientos que este haya obtenido durante el tiempo de permanencia en el fondo.

Decisión racional

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Aunque las personas tienen la libertad de escoger el régimen con el que quieren obtener su pensión, lo aconsejable es que esa decisión se tome con la ayuda de un asesor.

La nueva Ley de Información Transparente obliga tanto a Colpensiones como a las AFP a brindar orientación a sus afiliados cuando estos se van a trasladar de régimen.

Pero lo cierto es que, si la decisión de quienes están hoy en un fondo privado es pasarse a Colpensiones lo aconsejable es que lo haga cuando le falten 10 años para alcanzar su jubilación, (52 años en los hombres y 47 las mujeres), si ha logrado cotizar entre 800 y 900 semanas y cuenta con ingresos altos, con lo cual podrá garantizas su mesada, afirma Montenegro.

Agrega que con ese número de semanas cotizadas, un ingreso superior a 1,6 salarios mínimos y la certeza de que podrá cumplir con el mínimo requerido de las 1.300 semanas le convendría estar más en el régimen público.
El problema es que en la actualidad muchas personas jóvenes tomaron la decisión de cambiarse sin tener en cuenta esos aspectos fundamentales para asegurar la jubilación.

El presidente de Asofondos insiste en que “la gente se está apresurando a tomar una decisión sin contar siempre con la información adecuada. Hemos insistido en que la asesoría debe ser tanto en los fondos privados como en el público, que es el que recibe a esos afiliados, y que además debería informar periódicamente a sus afiliados cuántas semanas han cotizado y cuántas les quedan por cotizar para su pensión”.

El documento del Ministerio de Hacienda señala que si las personas tomaran decisiones más racionales, en cuanto a cuál es el sistema pensional que más les conviene, “habría una mejoría de la cobertura, gracias a un aumento en la probabilidad de pensionarse por la garantía de pensión mínima en el Régimen de Ahorro Individual con solidaridad (Rais)”.

También indica que al ser una alta proporción de esos traslados poco racionales, este dinero entra a financiar al Régimen de Prima Media sin generar obligaciones futuras.

Pensiones, de nuevo se abre la discusión

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La cobertura, la sostenibilidad y la equidad del sistema pensional colombiano hacen parte de la agenda temática por discutir en el Octavo Congreso de Asofondos, que se realizará los próximos 16 y 17 de abril en Cartagena.

Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, dijo que si bien continúan esperando que el Gobierno presente su proyecto de reforma pensional, en el gremio comparten las recomendaciones que en esa dirección ha dado la Ocde, como la de eliminar los subsidios a las pensiones, entre otras.

Montenegro dijo que en esta oportunidad el congreso servirá para profundizar en el análisis del sistema pensional que más les conviene a los colombianos y al país, para lo cual invitaron a expertos de talla internacional, quienes presentarán experiencias exitosas, como la de Dinamarca, de la cual hablará Torben Andersen, profesor de la universidad Aarhus de ese país.

 Nada que hacer en el caso de unos 17.000 personas que por información equivocada dejaron el sistema privado para acceder a una pensión en Colpensiones. Las normas son muy clara, coinciden unos y otros.

Para frenar este traslado de un sistema a otro, la Superintendencia Financiera les dijo a públicos y privados que manejan el jugoso negocio de las pensiones que deben brindar información clara.

“Ya no tienen mucho que hacer”, dice uno de los asesores de los fondos presente en el congreso de Asofondos que se realiza en Cartagena. Falta pedagogía para conocer los pro y los contra, consideran los mismos representantes de los medios de comunicación, que son los más jóvenes del evento. La mayoría nunca ha pensado en la jubilación, “por nuestra edad”, dice una novel comunicadora.

En un evento de pensiones, pocos quieren hablar de la jubilación, ello porque el tema es inherente a la edad, y escasos son los que hablan de la vejez.

Representantes de los fondos consideran que las personas que se trasladaron del régimen de ahorro individual (privado) al de prima media (público) tomaron una decisión no coherente con las expectativas de pensión. Ya han pasado los 10 años que era el horizonte máximo de traslado.

Esas personas se fueron por que hubo un asesoría detrás, que no se puede decir ni fue buena, regular o mala, y eso es lo que trata de frenar la Superintendencia Financiera. La norma es clara: debe haber una doble asesoría de Colpensiones de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones).

A partir de este momento se estandariza el tipo de información a recibir por parte de los dos regímenes.

Es claro que detrás de cada traslado hubo un asesor y detrás de cada asesor hubo un incentivo para llevarse a esas personas. Y este boquete es el busca frenar la entidad de control.

La suerte de estas cerca de 17.000 personas ya está echada. Nada tienen que hacer, pero desde ya no se puede pensar que les va a ir mal, dice un asesor que prefirió el anonimato.