Los dueños de la paz, en el Cauca

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Parece mentira pero en el departamento del Cauca, a pesar que las apariencias muestren lo contrario, hay sectores, y especialmente personajes, que quieren exclusividad en el manejo de la paz.

Hace algunos días, leíamos una información sobre el viaje de supuestos representantes de la nueva cultura de la paz en distintos municipios, a encuentros nacionales. La noticia nos pareció extraña, ya que siendo comunicadores, no sabíamos de pasos tan acelerados, en el manejo de este concepto, y especialmente del mas avanzado en el lenguaje, el post-conflicto.

Nos dimos entonces a la tarea de averiguar, cual es la real situación, quien está designando estos «agentes de paz»,  «mensajeros del post-conflicto», que tan calladamente se han estado seleccionando y capacitando.

Pues, a pesar del concepto generalizado, de que la paz debemos construirla entre todos, que de su implementación deben participar todos los sectores políticos y sociales, ninguno de los sectores que participan en certámenes electorales en el departamento y que tienen representación en Concejos, Asambleas, Alcaldías y Gobernación, han sido notificados, invitados o enterados, de un proceso, en el cual se esté formando una serie de lideres, para participar adecuadamente, en lo que han dado en llamar el post-conflicto.

Y, de veraz que esto sorprende, pues las capacitaciones han sido promocionadas desde el palacio departamental, valga decir la Gobernación del Cauca del anterior gobernador Temístocles Ortega Narváez.

Pues bien, es el momento de definir, como se va a tratar el asunto mas delicado que haya enfrentado nuestra sociedad y nuestra democracia, incluido en ella, todo el aparato estatal, que pasa desde el orden nacional, por los entes territoriales de región, hasta los municipios.

Y para formarnos una idea, de los eventos, en los cuales se han invertido recursos, no han participado ni el Partido Liberal, ni el Partido Conservador, menos el Partido de Unidad Nacional, Cambio Radical, que vamos a pensar que el Centro Democrático o la Alianza Verde.

No. Ignoramos el criterio que, con el sello departamental, escogió a los propulsores de la paz. Si lo que tanto se ha escrito, debe ponerse en práctica, debemos concluir que, para aclimatar la paz, es necesario, que todos los segmentos sociales y políticos se comprometan. Incluso, podría decirse que, aquellos mas renuentes al proceso, deben ser los invitados de honor, para darle verdaderas garantías de subsistencia a lo negociado en La Habana.

La paz, no se concibe como un acto exclusivo y excluyente, porque entonces, allí mismo, está naciendo una nueva justificación para la violencia, para la negación del reconocimiento al nuevo orden establecido por el Acuerdo de Paz, que surgirá despues de estampar las firmas en nombre de la Guerrilla y el Estado, representado por el Gobierno del Presidente Santos.

Una convocatoria a la formación de líderes para la paz, debe ser amplia, publicitada y no el fruto de reuniones amparadas en las tinieblas y mucho menos en las tendenciosas mentes que, sin saber con que propósitos, ignoran la mayoria de la población y sus distintas formas de manifestación ideológica y programática.

Corresponde al nuevo Gobernador, Oscar Rodrigo Campo Hurtado, corregir el rumbo de esta política, equivocada, de la anterior administración que, no se sabe si con conocimiento o a espaldas de la cabeza, el Gobernador Ortega Narvaez, se  estuvo prohijando, desde el Palacio de Los Espejos.

Es contraproducente que algunos sectores, pensamos atrevidamente que minoritarios, se declaren como «Propietarios de la Paz, en el Cauca». Ni siquiera de ese concepto, de sus palabras y lexicología, mucho menos del contenido, que debe estar lleno de ejecutorias, reivindicciones, acceso a instancias de poder, conquistas, reconocimientos, restituciones, verdad, justicia y otros que, poco a poco, iremos conociendo y profundizando.

Hector-Rodríguez

Por: Héctor Aurelio Rodríguez Castro