Se reportó gran complacencia entre las autoridades y los habitantes de los territorios fronterizos tras la apertura de esta infraestructura binacional, rebautizada como puente Atanasio Girardot que fue el epicentro de los años de tensiones que precedieron el restablecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales
Autoridades venezolanas removieron los contenedores que bloqueaban el paso en el puente de Tienditas, el pasado 14 de diciembre y este 1 de enero del 2023 se inicia el paso pleno de automóviles, buses de servicio público, transporte de carga por este puente de 6 carriles, paso peatonal y ciclovía entre ambos países.
Ahora, el puente cambia de nombre y pasará a llamarse ‘Atanasio Girardot’. Así lo anunció hace unas semanas el ministro de transporte de Colombia, Guillermo Reyes.
“Hemos decidido, junto al Gobierno de Venezuela, poner en funcionamiento el puente internacional de ‘Tienditas’ que ahora pasa a llamarse ‘Atanasio Girardot’, en homenaje a uno de los grandes próceres de la independencia”, señaló el funcionario.
El puente ‘Tienditas’ comenzó a construirse en 2014, por lo que aún no ha sido usado oficialmente. Está ubicado a 20 minutos del centro de Cúcuta y une a los municipios de Villa del Rosario, en Norte de Santander, con Pedro María Ureña, en el Estado Táchira.
Tienditas representa décadas de sueños y frustraciones de integración binacional. A pesar de ser el más moderno y robusto de los pasos fronterizos, llamado a tener un papel protagónico en la prometida “normalización” de las relaciones diplomáticas, políticas y comerciales, no había entrado en servicio.
Con 240 metros de largo y 40 metros de ancho, el puente Atanasio Girardot –que toma su nuevo nombre de un prócer colombiano que luchó en las guerras de la independencia junto a Bolívar y murió en Venezuela– tiene carriles para camiones de carga, carros, peatones y bicicletas.
La infraestructura, que costó 32 millones de dólares en su momento, fue entregada a mediados de 2016, en el mandato de Juan Manuel Santos (2010-2018). Para entonces, las relaciones entre los dos países ya habían entrado en una crisis perpetua después de que Maduro ordenó el cierre comercial y vehicular de la frontera en 2015, luego de expulsar a miles de colombianos, obligados a cruzar a pie el río Táchira con sus enseres en los hombros. Nunca llegó a ser formalmente inaugurado ni bautizado.
Tras el restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela, se realizará la apertura de la frontera de Norte de Santander para todos los pasajeros y vehículos que deseen movilizarse por este corredor.
El pasado 26 de septiembre, ya se había habilitado el paso para camiones de carga en los puentes Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, ubicados en el mismo departamento.
La entrada en funcionamiento de la vía marca un hito para el país, luego de que se cerrará formalmente la frontera en 2015. La apertura ha causado expectativa entre los comerciantes de la región y las familias que suelen viajar entre ambos estados.
Durante años, los seis carriles del puente estuvieron bloqueados con contenedores para impedir el paso y mostrar la difícil relación entre los gobiernos de ambos países.




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