Petro invita continuar diálogos interétnico y social con empresarios de la Caña de Azúcar en el Norte del Cauca

El Presidente electo Gustavo Petro en las últimas horas  ha trinado y mencionó por medio de su cuenta de Twitter que la solución para cualquier conflicto en el Norte del Cauca  es el diálogo.

Lo  anterior obedece a la tensión que  viene  dándose especialmente  en municipios  como Miranda, Corinto, Padilla y Corinto por  los  intentos de ocupación de  predios y fincas sembradas de Caña de Azúcar para la  producción en los  ingenios de la  región.

“Toda solución al conflicto por las tierras debe pasar antes que nada por el diálogo. Invito al movimiento indígena, a Asocaña y a los movimientos sociales del norte del Cauca a iniciar el primer diálogo regional de Colombia por la Paz”, señaló Petro.

A  lo que La Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar  agremiados en Asocaña respondieron: “Presidente electo@petrogustavo, en #Asocaña estamos listos para iniciar el diálogo regional de Colombia por la paz. El norte del Cauca es una región potencia para el país, en la cual queremos seguir trabajando unidos por su productividad, progreso y desarrollo económico y social”.

Luego de la propuesta del presidente electo, Asocaña, por medio de su cuenta de Twitter, afirmó estar dispuesta a llevar a cabo un diálogo con las comunidades indígenas y afros de la zona. Además, puntualizó y aclaró la importancia que tiene la zona para el progreso del país y para la producción del azúcar.

Diálogos que de  alguna  manera  ha venido propiciando y  articulando la Gobernación del Cauca y el Ministerio del Interior junto a la Defensoría del Pueblo y voceros de  las  organizaciones indígenas y negras del Norte del Cauca realizando con las  autoridades  locales  sesiones de la mesa nacional de diálogo con las comunidades y organizaciones, buscando soluciones, estableciendo compromisos y rutas para las disputas territoriales que se han presentado en esta región.

Se  espera que con la  llegada  del  nuevo presidente Gustavo Petro Urrego y la Vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina se intensifiquen estos espacios de  diálogo con la participación activa de los actores sociales que se encuentran vinculados a la conflictividad de tierras de este territorio y se generan propuestas que buscan garantizar la paz en esta región del departamento, incentivando el cese del conflicto y agresiones entre las comunidades.

Es imperativo, entonces, que el Estado a  través del próximo gobierno adopte decisiones de fondo para hacer frente a esta grave situación, estableciendo como lo ha propuesto el propio presidente electo Gustavo Petro, espacios de  diálogos y concertación regionales.

Sin desconocer obviamente que la iniciativa privada que opera bajo todos los cánones legales, y que ha demostrado ser un motor de desarrollo regional y de mejora de la calidad de vida, no se continúe viendo afectada por estas invasiones sistemáticas, programadas y dirigidas intencionalmente a causar la mayor alteración productiva posible.

Bienvenidos entonces  la continuación de esos  diálogos regionales interétnicos y  sociales en el sur del Valle del Cauca  y el Norte del Cauca que vienen generando una problemática muy complicada que podría dar al traste con muchas de estas operaciones  agroindustriales, dejar a decenas de miles de personas sin trabajo, frustrar los programas de cuidado ambiental y, como si fuera poco, aumentar los climas de tensión entre las distintas franjas poblacionales de estos dos departamentos.