Clan del Golfo y otras bandas criminales piden a Gustavo Petro abrir diálogo para negociar

En  las  últimas horas  se  ha  dado a  conocer una carta firmada y redactada por líderes del Clan del Golfo, varios jefes de bandas criminales y ex paramilitares  en donde invitan al gobierno del presidente electo, Gustavo Petro Urrego, a buscar una salida negociada al conflicto y violencia que vienen generando contra la fuerza pública, líderes sociales  y sus  actividades con el narcotráfico.

En una misiva dirigida al presidente electo Gustavo Petro Urrego, su vicepresidenta Francia Márquez Mina y el próximo canciller Álvaro Leyva, el grupo armado conocido como el Clan del Golfo, junto a Los Rastrojos, al Grupo Los Shottas de Buenaventura y a la Inmaculada de Tulúa ofrecieron comenzar diálogos de paz con el próximo gobierno.

La carta, firmada por los jefes de estos grupos, también cuenta con las firmas de varios exjefes de bloques paramilitares, entre ellos Francisco Javier Zuluaga, alias Gordo Lindo, señalado de ser el encargado del lavado de activos dentro de los paramilitares.

La comunicación comienza asegurando la supuesta confianza que genera en estos jefes criminales la llegada de un gobierno diferente a Colombia. En el escrito, señalan a Petro de ser “capaz de convocar la unión real de todos los colombianos en torno a un postulado democrático cuyo eje principal es la paz de Colombia”. Por esta razón, estos grupos armados declaran su disposición al diálogo con el gobierno entrante.

Los redactores de esta carta señalan que, como organizaciones armadas, no se pueden quedar de brazos cruzados al ver que el pueblo colombiano eligió un gobierno que se posesionará gracias a sus promesas y propuestas fuertes para conseguir la paz en el país. Por estas razones, aseguran estar dispuestos a varios compromisos que asumirán desde el próximo 7 de agosto, cuando se posesione el nuevo gobierno.

Entre sus propuestas está el cese al fuego y la disposición a aportar verdad y reparación, “Estamos dispuestos a dialogar y reconciliarnos, con el objetivo de parar la violencia cíclica que algunos de nosotros controlados. Estamos dispuestos a coordinar un cese al fuego contra la institucionalidad, a desarmarnos en el momento indicado. Estamos dispuestos a pedir perdón, a aportar verdad total e integral. Estamos dispuestos a reparar y sobre todo a no repetir los actos criminales”, señala la carta.

Los firmantes de esta misiva señalan que están comprometidos con la paz y el medio ambiente, y que para eso se disponen a cumplir con los fines de la justicia restaurativa para “construir un futuro mejor para las nuevas generaciones”. En la misma carta aseguran no estar dispuestos a las penas que tengan que ver con pagar cárcel, debido a que estos lugares son “universidades del crimen” y que no cumplen con los fines de resocialización que debe tener la justicia.

La misiva finaliza pidiéndole al gobierno de Petro que se replantee la extradición, ya que esta “es una afrenta a la dignidad humana, a la justicia nacional y a las víctimas”.

Ya el presidente electo ha hablado en el pasado de su intención de negociar con la guerrilla del Eln.  Como se  recordará el Clan del Golfo, por su parte, estuvo en acercamientos con el gobierno de Juan Manuel Santos para un sometimiento negociado.

El designado Canciller, Álvaro Leyva Durán, dio a conocer que el gobierno de Gustavo Petro buscará la paz generalizada con todos los grupos armados al margen de la ley.

Este pronunciamiento se registró después de que se conoció una carta en la que exparamilitares y el Clan del Golfo pidieron al gobierno de Petro iniciar negociaciones de paz.

Desde Bogotá, Leyva aseguró que no se excluirá a ninguna estructura ilegal, pero detalló que habrá procesos diferentes de acuerdo al tipo grupo con el que se vaya a dialogar.

“Aquí lo que hay es una reiteración de la voluntad de paz, pero de manera colectiva incluyendo unos grupos que no se habían manifestado antes”, dijo el nuevo Ministro de Relaciones Exteriores designado.