Linchan al hombre señalado de violar y matar a menor en Norte de Santander

El  hombre de  nacionalidad  Venezolana al que se  le  acusaba de abusar y  asesinar a  una  joven estudiante de 14 años en el corregimiento de La Vega en Cáchira  en Norte de Santander  murió a  consecuencias de los linchamientos de una comunidad  que enfurecida, consternada y abrumada por la escalofriante desaparición de una adolescente que habría sido violada y posteriormente asesinada por este sujeto que vivía en el municipio.

La joven salió de su casa ubicada en la vereda La Sardinata rumbo al centro educativo donde estudiaba  bachillerato, en Barrio Nuevo a las 5:35 de la mañana, como normalmente lo hacía. Sin embargo, en el camino se sintió perseguida por un hombre a quien le tomó una foto con su celular y se la envió a un allegado.

Minutos más tarde, al ver que la joven Karina Blanco Durán, de 14 años, no llegó al colegio, los familiares y conocidos publicaron en historias de WhatsApp la fotografía y alertaron a la comunidad para comenzar a buscar tanto a la joven como al presunto agresor.

Las autoridades de Policía de Norte de Santander, la Personería de Cáchira, la Defensa Civil y la preocupada comunidad iniciaron una fuerte búsqueda por toda la zona rural para dar con el responsable y al poco tiempo, ubicaron a un hombre de 55 años que tenía los mismos rasgos físicos y lo sacaron de la finca en donde se encontraba.

El sujeto después de ser interrogado por varios vecinos furiosos, les confesó que en efecto él había seguido a la menor, la había violado y asesinado, para después tirar el cadáver al río.

Las autoridades de Policía, una vez conocieron que una turba había capturado al hombre, fueron a buscar al presunto violador y homicida, pero al llegar al sector donde se encontraba observaron que el hombre estaba siendo golpeado.

Los uniformados de inmediato intervinieron en la golpiza y lo capturaron para judicializarlo ante las autoridades competentes trasladándolo a la subestación de Policía, ubicada en el casco urbano del municipio.

Sin embargo, era tanta la indignación que tenían las personas que fueron hasta las instalaciones policiales e hicieron una asonada exigiendo que devolvieran al hombre. Los uniformados en un esfuerzo por garantizarle la vida al presunto culpable, intentaron salir en un carro particular de la subestación, pero la turba atravesó un camión, arrebatándoselo a  la fuerza  pública.

La muerte de la joven Karina Blanco, quien fue violada, asesinada y lanzada a un río, exacerbó la ira de los familiares de la menor y personas que la buscaron por horas. Tras hallar al presunto asesino, este confesó el crimen y luego fue golpeado y atacado con arma blanca hasta morir.

Finalmente, cuando el presunto culpable murió, dejaron que los uniformados hicieran el levantamiento del cadáver y lo trasladaran a las autoridades competentes.