Indígenas confirman que marcharan hacia Cali en rechazo a la creciente violencia en el Cauca y Colombia

Integrantes de la conocida como “Minga” indígena del Cauca  y otras regiones de Colombia han anunciado una  masiva marcha hacia Cali y otros municipios de los departamentos de Nariño y Cundinamarca en rechazo  por el recrudecimiento de  la violencia  y por el «incumplimiento» de los acuerdos del Gobierno tras el paro nacional.

La marcha comenzará de  lleno el 8 y 9 de diciembre  y se extenderá hasta el 10 de diciembre, más de seis meses después de las masivas protestas contra el Gobierno de Iván Duque que tuvieron lugar en abril  y dejó varios  muertos, heridos, capturados y millonarias  pérdidas.

«Esto es con el fin de retomar los temas nacionales y estructurales que fueron resultado del paro nacional y la “minga” anterior”, ha explicado el coordinador político del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Jorge Sánchez, quien sostuvo  que organizaciones se han reunido y han decidido por  consenso y de manera  irreversible que tienen que «movilizarse» para «defender la vida en todos los territorios del país».

«Necesitamos que nos acompañen para poder visibilizar masivamente  y sin precedentes esta situación tan compleja de violencia en los territorios», ha agregado, destacando que también buscan ser escuchados por el Gobierno colombiano que, a su juicio, ha incumplido los acuerdos pactados.

«Hacemos un llamamiento al pueblo colombiano para que concurramos en el marco de esta consulta nacional popular, con este eje temático que nos genera a todos responsabilidades para proteger y salvaguardar la vida de los sectores sociales y populares que por reclamar derechos están siendo masacrados», ha manifestado el líder  indígena Caucano.

Las comunidades  indígenas en el Cauca han denunciado que los grupos armados están reclutando forzosamente a los jóvenes de las familias indígenas y los están usando como “carne de cañón” en el  complejo conflicto que se vive en todo el departamento, por lo que esperan marchar para «denunciar la afectación a la vida y a los derechos humanos».

“Nuevamente nuestros jóvenes están siendo víctimas del conflicto, nos están arrebatando la alegría, sueños y esperanzas de nuestras comunidades”, aseguró Carmen Gembuel, consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric.

Como se  recordará la presencia  multitudinaria de los indígenas en Cali en el marco de las protestas de abril provocó tensiones con los vecinos y con las autoridades, que hicieron llamamientos en diversas ocasiones para que regresaran a sus tierras.

Ocho indígenas resultaron heridos tras un enfrentamiento con los vecinos del sur de Cali que estaban en contra de los bloqueos que se llevaron a cabo en el contexto de las manifestaciones.