Procuraduría y Fiscalía tienen en la mira alcaldías por corrupción en contratos de Coronavirus

La Procuraduría General de Colombia abrió este miércoles  inicialmente 10 investigaciones en ochos departamentos del país por sobreprecios en las compras de mercados para familias pobres por la emergencia del coronavirus y otras irregularidades.

«Hoy estamos abriendo 10 procesos en ocho departamentos frente a los presuntos abusos que se estarían cometiendo a nivel de sobrecostos y eso hay que pararlo y habrá  prontas sanciones  ejemplares», manifestó el procurador general, Fernando Carrillo.

Según el jefe del Ministerio Público, mandatarios locales «están utilizando estos recursos para los más vulnerables, los pobres y los menos favorecidos para hacer política en las regiones».

A raíz de denuncias ciudadanas sobre supuestos sobreprecios en los mercados comprados por alcaldes y gobernadores para entregar a las poblaciones más vulnerables, la Procuraduría decidió investigar inicialmente contratos en los departamentos de Meta, Atlántico, Cauca, Arauca, Norte de Santander, Cundinamarca y Tolima.

 

En los contratos fueron encontradas irregularidades por más de 800.000 millones de pesos no solo en la compra de víveres sino también por servicios publicitarios e incluso para hacer una producción digital para un hospital.

 

«Es inaudito y esto es una infamia, que además de que estamos escasos de recursos, los pocos que tenemos los están utilizando para convertirlos en botín de la corrupción», afirmó Carrillo.

 

En el departamento del Cesar, por ejemplo, se investigan presuntos sobreprecios de más del 50 % en 29 contratos, que no están publicados en el Sistema Electrónico de Contratación Pública (SECOP).

Dichos contratos ascienden a más de 13.000 millones de pesos para la compra de 100.000 mercados, «que comparados por un veedor ciudadano en grandes superficies habrían costado 50 % menos de lo que le están cobrando a la Gobernación» que los adquiere al por mayor.

 

En el departamento de Arauca también se investiga el valor pagado por productos de la cesta básica, como una lata de atún a 19.000 pesos, casi cuatro veces el precio real, en un contrato que sobrepasa los 4.000 millones de pesos.

Carrillo Flórez también llamó la atención por un contrato de 58 millones de pesos que se hizo en la ciudad fronteriza de Cúcuta para la edición de una pieza digital con la historia del Hospital Erasmo Meoz, el más importante del departamento de Norte de Santander, «cuando lo que se requiere son los recursos de la salud para ver de qué manera podemos enfrentar esta pandemia».

 

La Procuraduría detalló que, junto a la Contraloría General y la Fiscalía de la Nación, dispuso del programa «Transparencia por la emergencia «para vigilar con herramientas analíticas la ejecución de contratos por la emergencia de la COVID-19.

 

El procurador manifestó que las irregularidades que constaten la Contraloría y la Procuraduría serán trasladados a la Fiscalía, porque «robarse los recursos de los pobres es un delito».

 

«De parte de la Procuraduría vendrán las suspensiones inmediatas de los contratos, las suspensiones  o destituciones  fulminantes de los funcionarios que han estado involucrados en estas vagabunderías, que no tienen escrúpulos en quedarse con la plata de los más pobres», añadió Carrillo.