Surgen dudas sobre la futura operación del nuevo Acueducto Nortecaucano



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No es posible que se nos siga tratando como a niños, a los cuales se les da un caramelo haciéndoles creer que eso es solo el principio de otras cosas muy bonitas que vendrán, pero que nunca llegan.

No es posible que se siga jugando con las necesidades de los negros y la comunidad en general del Norte del Cauca.

No es posible que se utilicen los recursos públicos para montarle negocios a un grupo de “privilegiados”, so pretexto de resolver el eterno problema de una comunidad.

Sencillamente un caramelo, eso es el proyecto del nuevo acueducto regional del norte del cauca, pues se anuncia una obra para los negros de la región y se crea una empresa supuestamente “Afro”, que solo es parte del dulce que se nos ofrece para tratar de entretenernos con la idea de que la empresa es nuestra, nada más lejos de la realidad.

Durante toda la historia de los negros en el Norte del Cauca se ha carecido de acueductos pero nunca faltaba realmente el agua, puesto que siempre contábamos con ríos sanos que transportaban agua natural de gran calidad que podía ser consumida con solo tomarla directamente en nuestras manos y llevarla a nuestra boca. Lamentablemente hoy se cuenta con infraestructura, grandes redes de tubería, pero el agua que circula por ellas sencillamente no se puede consumir a menos que siquiera se someta al proceso de hervirla. Los ríos sencillamente se agotan día a día ante la mirada indiferente y hasta cómplice de las llamadas autoridades ambientales creadas supuestamente para defender los recursos naturales, entre ellos uno de los más preciados, el agua.

Hoy se juega con la necesidad cada vez más sentida que tenemos la inmensa mayoría de las poblaciones de la región norte del departamento del Cauca. Se improvisa un proyecto que promete ser la solución para el suministro de agua potable a cinco comunidades que se mueren de sed y que tradicionalmente han sido azotadas por enfermedades generadas en la pésima calidad del agua que consumen por la contaminación de los ríos que antes eran fuente de vida.

Como parte de este juego se anuncian dineros que no pudieron invertirse en los proyectos iniciales para los cuales estaban destinados. Pero el problema no está en este cambio de destinación, bienvenido el nuevo destino de esos dineros, ahh, solo que no se ha dicho toda la verdad, no se ha indicado que detrás de esto hay intereses políticos y económicos; políticos porque salen muchos a proclamarse como los grandes redentores de una comunidad y económicos porque de inmediato al proyecto empiezan a colocársele condicionantes que impedirán el cumplimiento cabal del que debería ser el objetivo principal o único de la inversión, servir de verdad a la comunidad con el suministro de agua potable, suficiente y a precio justo sin que esto se tome como un simple negocio, lo que en este país es ya una tendencia y antes que garantizar la prestación de servicios básicos para los ciudadanos los genios nefastos del neo-liberalismo colombiano urden la trama que requieren y convierten el servicio en un negocio; lo vemos en la salud, la educación, la vivienda y en la casi totalidad de los servicios públicos.

Pues bien, el nuevo acueducto regional del Norte del Cauca es un clásico ejemplo de esta nefasta práctica, con el agravante que se recurre al engaño para embaucar y anestesiar a toda la comunidad de una región. Es un vulgar engaño crear una empresa, supuestamente para que maneje el acueducto proyectado, es decir los recursos que en teoría son para la región, pero dicha empresa solo está establecida para servir de embudo colector de recursos preexistentes, es decir, para despojar a los municipios de la infraestructura que con mucho esfuerzo y grandes sacrificios han logrado construir y a través de esa empresa entregarlos a terceros que serán los verdaderos beneficiados del proyecto que supuestamente debería beneficiar a las comunidades de una parte del norte del Cauca.

Y es que el engaño se configura cuando a través de los estatutos de la empresa que se constituye, se establece que el destinatario de toda la inversión pasada, presente y futura relacionada con la prestación de los servicios públicos domiciliarios de agua potable y saneamiento básico será un tercero y que la empresa creada (AFROCAUCANA DE AGUAS S.A.E.S.P) solo hace la tarea de recibir esos recursos representados en la infraestructura preexistente, en construcción o por construir.

Pero el cinismo y el engaño son tan grandes que la empresa creada no tiene ni siquiera la libertad de escoger ese tercero al cual le regalará lo que en teoría le pertenece, a pesar de la supuesta autonomía administrativa, patrimonial y presupuestal que estatutariamente se le asigna.

Esto es solo una voz de alerta para la comunidad puesto que muy seguramente vamos a continuar sometidos al abuso con las tarifas de los servicios públicos que se presten a través de la empresa creada y que por lo visto solo servirá de fachada, como lo es el nombre con el cual la bautizaron, para encubrir el negocio de un “tercero”.

SI al nuevo acueducto regional, es un derecho para la comarca. NO a la forma como se piensa operar este acueducto porque no podemos aceptar que con los dineros de la comunidad se les monte un negocio a particulares.