Más mujeres entre los mandatarios locales en Colombia

La Misión de Observación Electoral señala un incremento del 66% en elegidas para ocupar el cargo de gobernadoras departamentales

El Presidente Juan Manuel Santos asistió ayer a la posesión de Delcy Esperanza Isaza como nueva alcaldesa de Rioblanco (Tolima), un municipio emblemático afectado por la violencia.

 Este primero de enero se renovaron los cargos para las alcaldías, las gobernaciones y los concejos municipales en todo el territorio colombiano. Bogotá, después de 12 años de gobiernos de izquierda, será liderada por Enrique Peñalosa (centro derecha), quien asumió como nuevo mandatario de los bogotanos compromisos principalmente en seguridad y movilidad, los dos aspectos más preocupantes en una ciudad de casi ocho millones de habitantes. Además del giro que tendrá la capital del país, según un informe de la Misión de Observación Electoral (MOE) este nuevo ciclo en la política regional contará con la presencia de más mujeres.

Según la MOE, aunque la cifra aún es escasa teniendo en cuenta que existe una ley que busca generar mayor participación del género femenino en la política, de los 112.667 aspirantes a los cargos de elección popular a las alcaldías, gobernaciones, concejos municipales, asambleas departamentales, las mujeres representaron el 37 % (41.290) de los candidatos inscritos.

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En cuanto a las mujeres elegidas, hubo un incremento del 24 % en los cargos para las alcaldías. De los 1.102 municipios, 134 estarán bajo el mandato de mujeres. En el año 2011 se estableció que en las listas para cargos de elección popular, en donde se elijan cinco curules o más, debía haber al menos la presencia de un 30 % de mujeres. Este nuevo periodo es el segundo bajo esas reglas y ya se empieza a evidenciar un aumento en los nombres femeninos como líderes regionales. Por ejemplo, se registra un incremento del 66 % en el número de mujeres que fueron elegidas para ser cabeza de las gobernaciones departamentales.

 

Los nuevos mandatarios se enfrentan a la violencia. De acuerdo con el mismo informe, en los últimos cuatro años se han registrado 620 hechos violentos contra candidatos, funcionarios públicos electos y directivos de partidos políticos. El 79 % de los hechos han sido amenazas. Según la organización electoral, esa sigue siendo la acción más común en Colombia para intimidar en la política.

La MOE advierte de que la violencia registrada se dispersó en Colombia en 245 municipios, incluida la capital del país. “La violencia política no tiene patrones definidos ni regionalmente ni por el tipo de municipio. Tampoco se puede asegurar que sea exclusivamente relacionada a la presencia de grupos armados ilegales”, advierte la organización.

El estudio también analizó las zonas con mayor presencia de las FARC. Allí el 56,8 % de las alcaldías serán gobernadas en este nuevo periodo por los partidos políticos tradicionales. Ellos serán quienes asuman el posconflicto, de firmarse el acuerdo de paz con las FARC en marzo próximo.

El informe expone que las mayores preocupaciones de los concejales elegidos en zonas de conflicto se concentran en lograr que todas las poblaciones tengan acceso a los servicios de salud y servicios públicos. Pocos, tan solo un 1,4 %, hablan de aspectos como el desplazamiento forzoso, los planes de ordenamiento territorial o el desarrollo rural. “Lo que demuestra un desconocimiento general de los concejales en temas relacionados con los acuerdos de La Habana”, señala la MOE.