Expolicía asesinado llevaba dinero para grado de su hija

La hija menor de Charris García pegada a su ataúd, en la funeraria Capilla de La Fe de  Baraqnuilla.

Luis Enrique Charris fue asesinado en la mañana del martes  2  de Diciembre en medio de  otro caso de  fleteo, en el barrio Las Palmas. Había retirado de un banco la suma de 2 millones 390 mil pesos.

Luis Enrique Charris  García  partió de su residencia en el barrio El Campito a las 9.30 de la mañana del martes, rumbo al centro comercial Panorama, ilusionado con la idea de retirar los 2 millones 390 mil pesos de su mesada y su prima de diciembre, con los que pretendía organizar la fiesta de grado de su hija menor.

La ceremonia de graduación se realiza mañana viernes 4 de diciembre.

“Estate lista que, cuando venga, vamos a sacar el anillo de grado de la niña”, fueron las últimas palabras que le expresó el pensionado a la mujer con la que llevaba compartiendo 34 años de matrimonio.

Tranquilo y pensando en hacer rendir los pocos pesos que recibía como ex funcionario, Charris García también tenía en mente festejar su cumpleaños número 56.

Pero una bala ‘marcada con su nombre’, la misma que recibió por oponerse a que criminales le arrebataran el  dinero, fue la responsable de impedir ambas celebraciones. Sus restos mortales fueron enterrados ayer, el mismo día de su santo, a las 3 de la tarde en el Cementerio Universal.

Mañana de martes
Cuentan testigos que una vez retiró el dinero, Charris lo guardó en su entrepierna y retornó a pie a su vivienda por la carrera 8. A la altura de la calle 34, un par de bandidos que se movilizaban en una moto lo interceptaron. La reacción del exuniformado no fue la más acertada.

“Nos contaron que los tipos le dijeron ‘quieto, entrega el billete’ y él salió corriendo. Los tipos le hicieron un disparo al piso y él siguió corriendo, se cayó, se levantó y se refugió en una ferretería que queda a media cuadra, ahí lo alcanzaron…”.

Rosa Acosta Rivera, la docente con la que el expolicía compartía su vida y  la crianza de sus 3 hijos, interrumpió su relato avasallada por la tristeza.

Desde la funeraria Capilla de La Fe,  entre lágrimas y frente al ataúd en donde reposaban los restos mortales de quien fuera el eje de su vida y su familia, la mujer suspiró profundo, se tomó un par de segundos para sacar fuerzas desde lo más profundo de su entraña y prosiguió el relató de los últimos momentos de vida de su marido.

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“El parrillero llegó hasta la ferretería y le dijo: ‘¿Qué, te vas hacer matar por esa plata?’ Y él como que le contestó: ‘Mátame, si quieres, pero no te voy a dar nada’. El hombre que manejaba la moto le dijo al otro: ‘Métele su ‘pepazo’, pa’ que sea serio”.

La atribulada viuda contó que, a sangre fría y sin contemplaciones, el sujeto haló del gatillo. El cuerpo de Charris se estremeció por el impacto, antes de caer al suelo. Los criminales emprendieron la huida a toda máquina, perdiéndose entre las calles contiguas al bulevar de la carrera 8.

Murió en el quirófano
Pegada al ataúd y repitiendo una especie de estribillo de una triste canción  de despedida, la viuda esbozaba entre sollozos: “me duele el alma, el corazón, amor de mi vida, tengo que enterrarte en tu cumpleaños, me duele el alma, el corazón…”

Un poco más reposado, su hijo, el abogado Harbys Charris, afirmó que a su padre lo subieron a un taxi, llegaron patrullas de la Policía que lo escoltaron y lo trasladaron a la Clínica Campbell, en la calle 30 con carrera 14.

“En el quirófano le dieron tres paros cardiacos, y a las 11 y cuarto falleció. Esperamos que encuentren a esos criminales y reciban un castigo ejemplar, eso le pedimos a la institución a la que él sirvió 21 años de su vida”.

De acuerdo con el jurista, su padre era un hombre de pocas palabras, pero de grandes virtudes. “Toda su vida fue un hombre responsable y entregado al trabajo.  Se pensionó hace 11 años y desde hace cuatro trabajaba como vigilante en una cooperativa. Mi padre se hizo matar por esa plata, nos arrebataron a un gran ser humano, un guía y un amigo”, agregó.

Hasta $10 millones

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La Policía Metropolitana de Barranquilla ofrece hasta $10 millones de recompensa a quien entregue información que permita la captura de los homicidas del expolicía.

La institución también dio a conocer que, de acuerdo con información suministrada por residentes del sector y en los alrededores de donde ocurrió el crimen, “ya hay indicios sobre la identidad de estos criminales que cegaron la vida de  este  padre de familia”.

Lionel Charrys, docente y licenciado en matemáticas y física, voló desde Riohacha (La Guajira), una vez su hermana menor le contó de la tragedia.

“Lo que nosotros le pedimos a la Policía es que se haga justicia, el crimen de mi padre no debe quedar en la impunidad. Lo que no entiendo es por qué le dispararon si él estaba desarmado, eso es un acto de cobardía que no tiene perdón y quiero que los busquen, los encuentren y le hagan pagar por esto”, aseveró el hombre, de 28 años, que ayer en el día de cumpleaños de su padre, en vez de festejar, con todo el dolor de su alma tuvo que llevarlo a la tumba.

Generalmente, dice la Policía, las víctimas son ubicadas cuando salen del banco, desde son objeto de seguimiento, posteriormente varios individuos los abordan amenazándolos con armas de fuego y exigiéndoles la entrega del dinero que acaban de sacar.

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La fuerza pública, recomienda entre otras cosas, abstenerse de realizar retiros en efectivo y utilizar otros medios transaccionales, y si se observa la presencia de sospechosos en el área, alertar discretamente a los funcionarios de la entidad financiera o a las autoridades para que se presente una reacción oportuna y poder evitar esta modalidad delictiva que suele incrementarse en época  navideña.

Se sugiere también solicitar a la Policía el servicio de acompañamiento gratuito, al igual que pedir ayuda a las líneas telefónicas 112 o 123 en caso de detectar que alguien lo está siguiendo.

POR: CARLOS POLO