Papa Francisco se despide de Kenia y seguirá su viaje apostólico en Uganda

 

                                                                El Papa Francisco recibió el pasado jueves un gran respaldo con la asistencia de miles de personas a una misa celebrada en Nairobi bajo una fuerte lluvia. FOTO AFP

El Papa Francisco concluye este viernes su estancia en Kenia con la visita a un barrio chabolista de Nairobi y un encuentro multitudinario con jóvenes en un estadio deportivo, tras lo cual partirá en su avión hacia Uganda para iniciar la segunda etapa de su viaje por África.

A primera hora de la mañana hará un recorrido por el distrito de Kangemi, uno de los más pobres de la ciudad y que acoge el pequeño taller donde le fue confeccionado todo el vestuario que ha lucido durante estos días.

Durante aproximadamente una hora, el pontífice entrará en contacto con los miles de vecinos que pueblan este humilde barrio, uno de los muchos que hay en la capital, y oficiará una breve ceremonia en su iglesia.

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Posteriormente se trasladará al estadio deportivo de Kasarani, auditorio habitual de grandes líderes -Barack Obama pronunció un discurso allí hace cuatro meses-, para tener un multitudinario encuentro con jóvenes.

Después, ceremonia de despedida en el aeropuerto y despegue inmediato hacia Entebe, donde apenas una hora más tarde le esperará el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, que gobierna el país desde hace 30 años.

En Kenia dejó un mensaje centrado en sustituir la “globalización de la indiferencia” que impera actualmente por una cultura de bien mutuo que vele por el medio ambiente, la distribución equitativa de los recursos económicos y el acceso generalizado a la sanidad.

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«La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración», afirmó el Pontífice durante una recepción del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, en su residencia. Al dirigirse a los líderes políticos, empresariales y religiosos que lo recibieron en Nairobi, Bergoglio dijo: «Yo les exhorto, en particular, a preocuparse verdaderamente por las necesidades de los pobres, las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos».

La visita del Papa ha sido declarada de alto riesgo no sólo por el conflicto aún abierto entre comunidades étnico-religiosas centroafricanas sino también ante la amenaza continua de grupos yihadistas como Al Shabab (La Juventud), con base en Somalia pero capaz de atentar en Kenia, como demostró el pasado mes de abril, con la muerte de casi 150 personas en la Universidad de Garissa —cebándose especialmente con los alumnos de confesión cristiana.