Jhon Calzones’, alcalde electo de Yopal, fue trasladado a la cárcel de su ciudad

 

 Jhon Calzones’, alcalde electo de Yopal, fue trasladado a la cárcel de su ciudad

El Inpec confirmó que a las 11 de la mañana de este sábado llegó a la cárcel La Guafilla de Yopal el alcalde electo de esa ciudadl, Jhon Jairo Torres Torres, más conocido como ‘John Calzones’ luego de ser trasladado por tierra en horas de la madrugada desde la cárcel La Modelo de Bogotá.

Pese a estar privado de su libertad «Jhons  calzones» fue elegido con la mayor votación como Alcalde  de  Yopal, y recibió de parte de la Registraduría, la credencial que lo certifica como mandatario electo, ya que hasta el momento no ha sido condenado por los cargos que se le acusan.

No obstante, ‘John Calzones’ aceptó ante la justicia cargos por el delito de urbanización ilegal, debido a la construcción de una ciudadela de aproximadamente 10.000 viviendasen el predio La Bendición, en la capital de Casanare, la cual se habría realizado sin las licencias y permisos requeridos.

Este lunes en Bogotá un Juez de control de garantías definiría si revoca o no la medida de aseguramiento con detención preventiva de ‘Jhon Calzones’, pero con su traslado la audiencia quedó aplazada.

Para el próximo 4 de diciembre se tiene programada la audiencia en la que se conocerá la condena para Torres Torres, la cual no será menor a una pena de hasta cinco años de prisión, lo que le impediría ejercer como Alcalde de Yopal, y le obligaría a renunciar al cargo.

Jhonja1

El apodo del Alcalde electo de  Yopal se le debe a su condición de vendedor de ropa interior, cucos y brasieres en el almacén Caricias íntimas que empezó siendo un toldo frente a la plaza de mercado de Yopal y ahora es un local de 1000 metros cuadrados.

Jhon-jairo-Torres-las-Chivas-del-llano-noticias-Casanare

Jhon Jairo Torres Torres tiene 38 años, estudió hasta séptimo de bachillerato, comenzó su fortuna en una venta de calzones y está construyendo un barrio en Yopal, que será un negocio inmobiliario de noventa mil millones de pesos y que lo ha metido en muchos problemas. Además, en la montaña más alta del municipio está por construir, en cemento, la biblia más grande del mundo. En esta historia aparecen Óscar Iván Zuluaga, terratenientes del Casanare y el Meta, decenas de funcionarios públicos y tres mil familias que sueñan con tener, por fin, una casa propia en una ciudad que ha crecido diez veces en 17 años.

Jhon Jairo Torres dice que le debe todo a los calzones de mujer. Y les debe mucho: un hotel cinco estrellas, ocho volquetas, dos retroexcavadoras, quince camionetas, sus apartamentos en Yopal y Bogotá y sus caballos appaloosas, que monta descalzo. “Yo tengo la pata ancha por andar descalzo desde chiquito por todas estas tierras”, dice con cierto orgullo. A los calzones también les debe sus dos fincas, “unas cuantas vaquitas”, su lancha para ir a pescar al río Cusiana y su jeep Willis con una metralleta .50 que les compró a unos coleccionistas de autos antiguos.

Las balas de la metralleta no tienen pólvora, pero cuenta con un sistema que reproduce el sonido de los disparos al oprimir un botón, y Jhon Jairo no se aguanta las ganas de “saludar” con disparos falsos a todos los habitantes de Yopal, incluso a la policía.

2137bf8c9d054daca3b45ad0e4f8b982

Y también les debe a los calzones un terreno de 140 hectáreas en las afueras de Yopal, donde está construyendo un proyecto inmobiliario que se llama Ciudadela La Bendición, y donde venderá cerca de tres mil lotes, a treinta millones de pesos cada uno, a cuotas de 300.000 pesos mensuales. Él no construirá las casas, pero sí las vías, parques y toda la infraestructura de gas y eléctrica –con una planta generadora propia–, e incluso un acueducto con una planta para agua potable.

Pero, como a todos los hombres, a Jhon Jairo Torres los calzones de mujer también le han traído muchos problemas. Él dice que el dinero para construir el barrio, en el que vivirán cerca de diez mil personas, lo ganó vendiendo su principal producto en un almacén que tiene en Yopal junto a su esposa.

El almacén se llama Caricias íntimas, empezó en un toldo al frente de la plaza de mercado de Yopal y ahora cuenta con un local de cerca de mil metros cuadrados, que ya no vende solo ropa interior, sino camisetas –a quince mil pesos–, bermudas –a trece mil pesos– y juguetes de todo tipo, desde carros a control remoto hasta pianos electrónicos.