Si Cali es campeón derrumbará un mito. Es ahora de demostrar que los juveniles ganan partidos.

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Se volvió una frase de cajón: Los juveniles ganan partidos, pero los experimentados ganan títulos.

Por eso qué bueno sería para el fútbol colombiano que una institución como Deportivo Cali que cada semestre siempre tiene jugadores para mostrar, tiene tantos que hasta los prestas a otros clubes, consiguiera el título de este semestre, sería un golpe de autoridad para el fútbol colombiano y un mensaje claro a las demás clubes de que sí sirve trabajar y darle la oportunidad a las divisiones inferiores en el equipo profesional.

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 La titular con la los ‘azucareros’, con la que ganaron 1-0 a Medellín el primer partido de la final, tiene un promedio de edad de 23 años, fue casi la misma que eliminó a Millonarios y al Atlético Nacional, dos grandes del fútbol colombiano. De esos inicialistas, ocho son de la cantera y  de los tres que ingresaron frente a los poderosos dos son juveniles: Danilo Arboleda (20 años) y Miguel Murillo (21 años).

Helibelton Palacios, Miguel Murillo, Hárold Preciado, Andrés Felipe Roa, Kevin Balanta, Yerson Candelo, Mateo Casierra, entre muchos otros, son baluartes del equipo que tiene la ausencia de Rafael Santos Borré.

Es tanta la credibilidad que ha ganado Deportivo Cali que los jugadores prefieren quedarse ante grandes ofertas, como sucedió con Kevin Balanta quien rechazó una jugosa oferta de Atlético Nacional, quizá sabiendo que en los antioqueños su proceso sería más lento y no tendría la continuidad con la que ahora goza, o al menos los minutos.

Con un Deportivo Cali campeón se van derrumbando esas barreras de discriminar al joven, así como a veces sucede con el veterano, y los dirigentes pueden utilizar este juvenil equipo caleño como excusa para no firmar tanto cheque para comprar los jugadores que pidan los estrategas.

Es ahora de demostrar que los juveniles ganan partidos … y títulos.

Papel y lápiz…

ANDRÉS FELIPE VIVEROS BERMÚDEZ.
Redactor de EL TIEMPO