1124 vistas
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una nueva acusación formal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, imputándoles el cargo de conspiración para cometer actos de tortura.
Esta acusación sustitutiva, tramitada en una corte del Distrito Sur de Nueva York, señala que la pareja lideró y supervisó un aparato de represión del Estado, utilizando organismos como la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y grupos armados para detener ilegalmente y torturar a opositores políticos y a más de una decena de ciudadanos estadounidenses.
De acuerdo con las investigaciones e informes citados por la Fiscalía, las víctimas sufrieron descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento, aislamiento forzado, desnudamiento, golpizas y amenazas de violencia contra sus familias.
El nuevo cargo por conspiración de tortura conlleva una pena máxima de 20 años de prisión. Este se suma a las imputaciones previas que ya enfrentaban por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos con armas de fuego.
La acusación formal también incluye a Nicolás Maduro Guerra (hijo del exmandatario), al ministro del Interior Diosdado Cabello, al exministro Ramón Rodríguez Chacín, y a cabecillas de organizaciones criminales vinculadas como las Farc, el ELN y el Tren de Aragua.
La imputación judicial abarca los abusos sufridos por al menos tres ciudadanos de EE. UU. que permanecieron ilegalmente retenidos en Venezuela. Aunque la fiscalía omitió los nombres en esta causa penal para proteger su identidad, las demandas civiles previas vinculadas a estas detenciones (como las de los contratistas y ciudadanos Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval) detallan que sufrieron aislamiento prolongado, descargas eléctricas y golpizas brutales tras ser capturados para ser usados como fichas de negociación política
La situación actual de Maduro y Flores es que ambos se encuentran bajo custodia en un centro de detención en Brooklyn, Nueva York, tras haber sido capturados a principios de 2026.

Durante las audiencias recientes de octubre de 2026, ocurrieron los siguientes hechos: De un lado el juez federal Alvin Hellerstein denegó una solicitud de la defensa de Cilia Flores, que pedía el arresto domiciliario alegando razones de salud relacionadas con un procedimiento cardíaco. El juez determinó que existe un riesgo extremo de fuga y que las pruebas presentadas por la Fiscalía son contundentes.
Tanto Maduro como Flores se han declarado inocentes de todos los cargos imputados por la justicia estadounidense. El juicio formal contra la pareja está programado para dar inicio en junio de 2027.


Debe estar conectado para enviar un comentario.