2437 vistas
Este 16 de septiembre se realizó el Día Internacional de las Juventudes, con la organización y el apoyo de la Defensoría del Pueblo y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en un encuentro denominado “De la raíz a la esperanza: el poder transformador de las juventudes para el Buen Futuro”.

Este ha sido un espacio de diálogo, memoria y reconocimiento a los liderazgos juveniles que transforman sus territorios y cuyo enfoque principal ha sido el derecho emergente al “Buen Futuro”, que busca que los jóvenes desarrollen proyectos de vida dignos.
Juan José Valencia Hurtado fue uno de los jóvenes Portejadeños que participaron en este evento entendido por los promotores como la posibilidad real de que las personas puedan imaginar, elegir y desarrollar proyectos de vida dignos, con esperanza, confianza, participación y condiciones adecuadas para hacerlos realidad.

Uno de los ejes de la conmemoración fue la reflexión sobre el “juvenicidio”, concepto que permite abordar de manera articulada las violencias y condiciones estructurales que ponen en riesgo la vida de las personas jóvenes y restringen sus posibilidades de desarrollar proyectos de vida dignos.
Parte de las respuestas se construyen desde los territorios. Las organizaciones y liderazgos juveniles vienen impulsando iniciativas relacionadas con el arte, la cultura, el deporte, el cuidado ambiental, la organización comunitaria y la defensa de derechos.
Esta mirada comprende las expresiones letales de la violencia, pero también situaciones de exclusión, discriminación, estigmatización, precarización y abandono institucional que afectan de manera diferenciada las trayectorias de las juventudes.
El encuentro reconoció a las personas jóvenes como sujetas de derechos y protagonistas de las transformaciones que ocurren en sus comunidades, por sus capacidades para organizarse, participar, defender derechos, cuidar la vida y construir alternativas en contextos atravesados por violencias y desigualdades.
Frente a estas realidades, la conversación también se centró en el derecho emergente al Buen Futuro, una propuesta que impulsa la Defensoría del Pueblo para ampliar las condiciones que permiten a todas las personas, especialmente a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, imaginar y desarrollar proyectos de vida dignos.
Según cifras analizadas por la Defensoría, durante 2025 se registraron 6.221 homicidios de personas entre los 14 y 28 años, un 6,8 % más que los 5.820 casos registrados en 2024. La cifra equivale a un promedio de 17 jóvenes asesinados cada día.

“Este escenario exige una responsabilidad colectiva y respuestas diferenciadas que protejan la vida, garanticen los derechos y amplíen las condiciones para que cada joven pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad, esperanza y confianza en el futuro”, aseguró la Vicedefensora del Pueblo, Paula Aponte Urdaneta.
La memoria y el diálogo intergeneracional también ocuparon un lugar central en la jornada. En el encuentro se reconocieron las luchas, aprendizajes y experiencias de quienes han trabajado por la garantía de los derechos humanos y se pusieron en diálogo con las agendas y formas de participación de las juventudes actuales.
Este intercambio con la participación de los jóvenes Portejadeños permitió reconocer cómo las experiencias de organización, movilización, arte, resistencia y cuidado de distintas generaciones aportan a las formas en que hoy las juventudes participan, defienden sus derechos y construyen alternativas desde sus territorios.


Debe estar conectado para enviar un comentario.