3114 vistas
El candidato presidencial ganador de la primera vuelta en los comicios electorales Abelardo de la Espriella deberá, por orden de un juez, ofrecer disculpas por las declaraciones que realizó durante una entrevista en el programa Piso 8, que dirige el humorista Jhovanoty al considerar que reprodujeron estereotipos de género y vulneraron derechos fundamentales de las mujeres.
La jueza señaló que este hecho fue profundamente violento al venir de un candidato con una poderosa capacidad de influencia política considerable.
La controversia surgió durante el programa informal Piso 8, cuando el abogado hizo comentarios sobre su apariencia física y le pidió a la comunicadora acercar una fotografía en su teléfono móvil.
Ahora, en la decisión fue adoptada por el Juzgado 129 Penal Municipal con Función de Conocimiento de Bogotá al resolver una acción de tutela promovida por Tatiana Echavarría Arango, quien cuestionó los comentarios realizados por De la Espriella durante una conversación con la periodista Laura Rodríguez.
Según el fallo, tras analizar integralmente el video aportado al expediente, el despacho concluyó que las expresiones del candidato vincularon la intención de voto de las mujeres con la atracción física hacia un aspirante presidencial, a partir de una fotografía difundida por él mismo en redes sociales. Para la jueza, el problema constitucional no estuvo en el tono humorístico o informal de la entrevista, sino en el mensaje que proyectó sobre la capacidad de decisión política de las mujeres.
“A juicio del Despacho, el problema constitucional no radica en la utilización de un lenguaje coloquial, humorístico o informal. Tampoco en el hecho de que la entrevista se hubiera desarrollado dentro de un formato de entretenimiento político. Lo constitucionalmente relevante es que el mensaje transmitido proyecta la idea según la cual las mujeres adoptarían decisiones políticas motivadas por la atracción física hacia un candidato y no a partir de consideraciones racionales, programáticas o ideológicas propias de una ciudadanía autónoma”, dice la decisión.
La providencia sostiene que las afirmaciones transmitieron la idea de que las mujeres tomarían decisiones electorales motivadas por la apariencia física de un candidato y no por criterios programáticos, ideológicos o racionales. A juicio del juzgado, esa representación reproduce estereotipos históricamente utilizados para deslegitimar la participación política femenina.
Durante el trámite también intervinieron la organización El Veinte y la Secretaría Distrital de la Mujer, entidades que coincidieron en señalar que las expresiones cuestionadas contribuían a la cosificación de las mujeres y minimizaban su autonomía política.
La jueza destacó que la violencia política basada en género no requiere necesariamente insultos o agresiones directas para configurarse. Según el fallo, basta con que un discurso reproduzca patrones de exclusión, cosificación o subordinación respecto de las mujeres como sujetos políticos.
En la decisión también se enfatiza que De la Espriella, por su condición de candidato presidencial y figura pública con millones de seguidores, tiene deberes reforzados de diligencia y responsabilidad en el ejercicio de la libertad de expresión.

“El ser gracioso, carismático, jocoso o extrovertido difiere enormemente del uso de la sátira o de bromas para reproducir estereotipos de género”, señaló la jueza al referirse a las manifestaciones realizadas durante la entrevista.
El despacho también consideró especialmente grave que durante la entrevista el candidato buscara una fotografía en su teléfono celular y se la mostrara a la periodista Laura Rodríguez, solicitándole que hiciera acercamientos a la imagen.
Según la providencia, la comunicadora se observó incómoda y presionada a interactuar con un contenido que el fallo describe como “morboso”, situación que, a juicio de la jueza, afectó sus derechos y constituyó un episodio que no debió ocurrir.
La decisión además cuestionó la reacción de los demás hombres presentes en el estudio, incluido el director y productor del programa, quienes guardaron silencio frente a la situación e incluso facilitaron que la periodista observara con mayor detalle la imagen.
Desde la campaña del candidato presidencial remitieron la publicación que hizo el abogado en su cuenta de X el pasado 13 de mayo:
“Entiendo que, aunque no haya existido intención de mi parte de ofender y mucho menos de irrespetar, si una mujer se siente incómoda, un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas.
Cuando bromeé con la periodista Laura Rodríguez en el programa de Jhovanoty, en Piso 8, no lo hice de mala fe ni para hacerla sentir mal, mucho menos para acosarla frente a miles de televidentes. Todo ocurrió en un contexto humorístico y como parte del juego que se estaba dando en un programa de humor sobre mis partes íntimas y sobre un supuesto implante de silicona, mencionado por los anfitriones. Yo simplemente seguí esa línea con otra broma, sin malicia ni morbosidad, mamando gallo, como suelo hacerlo, con una foto que está en mis redes sociales.
Mis sinceras disculpas, Laura. Lo lamento”.


Debe estar conectado para enviar un comentario.