La Guajira intenta regresar a la normalidad tras 3 días de paro armado por grupos ilegales.

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Desde el 14 de abril de 2026, el departamento de La Guajira, especialmente su capital Riohacha, atraviesa una delicada situación de orden público debido a un paro armado de 72 horas anunciado por grupos al margen de la ley.

Las amenazas se atribuyen a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como “Los Pachenca”, bajo el mando de alias “Naín” o “El Bendito Menor”. El anuncio se dio en represalia por un operativo militar el 10 de abril en Uribia donde murieron nueve integrantes de esa estructura.

El mayor impacto de este paro armado se ha vivido  en Riohacha, la ciudad ha reportado calles desoladas, cierre masivo del comercio (incluyendo el Mercado Viejo), suspensión de actividades escolares y restricciones de movilidad, que este viernes 17 de  abril intenta volver  a la normalidad

En respuesta a las intimidaciones de los grupos  ilegales las autoridades, el  Ministerio de Defensa ofreció una recompensa de $500 millones por la captura de alias “Naín” a  quien se le atribuye las  amenazas y extorsiones.

Se ha reforzado la presencia de la Fuerza Pública en corredores viales y puntos estratégicos para garantizar la seguridad.

El Gaula Militar indicó que algunos videos que circulan podrían haber sido creados con inteligencia artificial por grupos rivales (como el Clan del Golfo) para desestabilizar la región que sin embargo es controlada  por las  bandas criminales.

Pese al despliegue de seguridad, organizaciones como la ONU DDHH han advertido riesgos para la población civil. Se aconseja a los habitantes y viajeros mantenerse informados a través de canales oficiales como la Gobernación de La Guajira y evitar desplazamientos innecesarios en zonas de influencia notable de estos grupos, lo que afecta directamente el comercio y el turismo en la  zona.

Senadores como Alfredo Deluque y Martha Peralta Epieyú han alertado sobre el estruendoso fracaso de la “Paz Total” en la región, denunciando que grupos ilegales controlan totalmente la vida cotidiana y la actividad económica sin una respuesta estatal contundente.

Redacciòn