Aunque inicialmente tras dejar la embajada de Colombia ante la FAO el también ex embajador ante Venezuela el presidente Gustavo Petro le había encargado el enlace de la presidencia con los Congresistas ahora estará más cerca de la presidencia en la ausencia de Laura Sarabia. Su papel será, sobre todo, para organizar la campaña presidencial de 2026.
Armando Benedetti Avellaneda no será exactamente jefe de gabinete, pero sí será el jefe de Presidencia y el jefe del despacho de Gustavo Petro. No son funciones menores en un Gobierno que está sujeto a lo que el Presidente escribe y ordena en sus redes sociales. A esta responsabilidad hay que sumarle la ausencia de la ahora canciller Laura Sarabia, quien era considerada «la mujer más poderosa y mayor confianza de Petro Urrego» además la persona clave que organizaba la administración y les daba línea a todos los funcionarios.
Recientemente Benedetti había sonado como nuevo ministro de las TIC, a su regreso al país hace dos meses y desde entonces se ha mantenido en la sombra de las polémicas y los escándalos, que durante su carrera política han sido su escenario natural.
El primer día aseguró que había estado en “tratamiento de rehabilitación” por su adicción a la cocaína y dejó claro, para que se supiera de su poder e influencia, que su oficina iba a estar en el tercer piso “junto a la oficina de Laura y la oficina del presidente”.
Con su ex asesora legislativa fuera de Palacio, Benedetti recupera un poder de relevancia al lado de Petro, con un objetivo importante coordinar desde la presidencia todo lo que se requiera la campaña de 2026, tarea para la que es un “zorro viejo” el que conoce los vaivenes de la clase política.
El exembajador estuvo casi 20 años en el Congreso y fue presidente del Senado en la transición del Gobierno Uribe al Gobierno Santos. Con ese recorrido se convirtió en presidente también del Partido de La U y desde allí fue clave en la aprobación de prácticamente todos los proyectos de paz con las Farc, que fue la prioridad del expresidente Santos en sus ocho años de poder.
Benedetti no solo logró conseguir los votos de La U para los proyectos de paz, incluso de reforma constitucional, sino que estuvo al frente de varios de ellos. En 2017 fue ponente de la discusión para la ley de procedimiento de la JEP. Y una vez renunció al Congreso para sumarse a la campaña de Petro (fue el primer político de peso, y del espectro tradicional, que se lanzó a apoyar la izquierda), no tuvo amarras e hizo de todo para ganar.
Las últimas encuestas de Invamer y el Centro Nacional de Consultoría, en el Pacto Histórico hay un líder fuerte indiscutible, Gustavo Bolívar Moreno, actual director de DPS para sostener los debates y una intensa campaña para mejorar los niveles de desaprobación del presidente Petro y tener alguna opción ante la opinión pública en las urnas frente figuras políticas de renombre quienes podrían ser los candidatos de la centro -derecha como Vicky Dávila, Germán Vargas y Sergio Fajardo.





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