El dolor de las madres con hijos reclutados por grupos ilegales se manifiesta como una especie de “duelo suspendido” o ambiguo, caracterizado por una incertidumbre constante sobre el paradero y bienestar de sus hijos.
En 2022, este fenómeno persiste con gravedad, registrándose un aumento significativo de casos en regiones como Cauca, Antioquia y Chocó.
Sin embargo las pocas madres que se atreven enfrentar y lograr localizar para posteriormente rescatar de las “ garras” de la guerrilla y las organizaciones delincuenciales, denunciando a los perpetradores padecen impactos emocionales y represalias que se traducen en amenazas debiendo buscar la autoprotección abandonando sus territorios o saliendo del país para salvaguardar sus vidas.
Tal ha sido la angustia que vienen padeciendo Marlys Yurani García Batista tras haber logrado quitarle en el corregimiento de Bajirá entre Antioquia y El Chocó, al ELN a su hijo que fue reclutado junto a otros jóvenes como suelen hacerlo mediante engaños, amenazas o por la fuerza en zonas de alta vulnerabilidad como lo ha sido el territorio Antioqueño.
Muchas madres optan por el silencio y no denuncian la desaparición por temor a represalias directas del grupo armado contra sus hijos o el resto de su familia, en muchos casos experimentan el estrés postraumático, la depresión y la ansiedad como comportamientos comunes, exacerbados por el aislamiento social y la falta de redes de apoyo seguras en sus comunidades.
Pero el caso de García Batista fue contundente al dejar claro que fue alias “Caliche” cabecilla quien tenía en su poder a su hijo, lo que quedó en evidencia tras la intercesión de alias “Santos” quien logró convencerlo que dejara en libertad al adolescente, pero con la dura advertencia que no se avisara del caso a las autoridades.
“El pasado 4 de enero del 2022 por cuestión de mi labores me tocó viajar por unos días al municipio de Frontino y Dabeiba, como era viaje laboral deje a mi hijo donde su abuela paterna y el 10 de enero que regrese fui a buscar a mi hijo del cual no me dieron razón de donde estaba así que fui a preguntar a la peluquería de un primo de mi hijo donde se pasan parte del tiempo y llegan muchos jóvenes de toda clase, preguntando me dijeron que mi hijo se había ido con unos de estos muchachos que frecuenta la peluquería el cual yo no lo identificaba como sus amigos, ya preocupada por mi hijo me tocó solicitar con un familiar que tenía contactos de gente de estos grupos armados para que me ayudaran a localizarlo ya que llevaba dos días desaparecido, y este no respondía ya que el celular estaba apagado” relató García Batista.
La madre desesperada se llenó de valor y viajó hasta uno de los campamentos del ELN y tras comprobar que allí se encontraba su hijo menor de edad, “El sujeto que me acompañaba hablaba con él (cabecilla ) y logró convencerlo de dejarnos ir. Al salir de ahí nos amenazó que no fuéramos a la policía y no diéramos la ubicación del campamento a lo que me pareció ilógico porque en ningún momento supe dónde estaba la ubicación porque estaba vendada, que si era posible que nos fuéramos de Apartadó; que nos iba a esta vigilando porque tenía ojos en todos lados y que a la próxima no contaríamos con la misma suerte y que nos habían dejado ir porque había sido la única que había tenido el valor de ir por mi hijo, nos dio 20 minutos para que nos fuéramos, salimos de ese lugar y cuando recorrimos cierta distancia empezaron a disparar logramos llegar a donde había dejado las motos, en las que nos trasladamos hasta aquel lugar” narró la mujer .
Antes de iniciar trámites para poder salir de Urabá el 5 de mayo del 2022 empezó un paro armado de parte de las autodefensas o el clan del golfo donde atrasó su salida. Por lo cual no pudo salir de la zona antes del 17 de mayo del 2022, hacia Bogotá y posteriormente tomar la decisión de abandonar el país, salvando a su hijo de esta pesadilla terrible.
Marlys Yurani Llamó a su trabajo para explicar por qué no me podía presentar a laborar y le contó a su jefe lo que le había sucedido esos días, su hijo aún no había ingresado de vacaciones para empezar el año escolar.
El día 27 de marzo entre 12:00 y 1:00 am de la media noche mientras dormía en su nuevo refugio tocaron la puerta de la casa donde viví y al abrir notó que eran unos jóvenes conocidos de su hijo, preguntándoles porque habían llegado a esa hora de la madrugada, ellos le informaron que se habían enterado que ya les habían localizado los del ELN y que los iban a matar si no salían de ahí ya que la orden era no haber regresado a Apartadó.
Cada vez se hace imperioso que las madres que tiene a sus hijos secuestrados y reclutados por los grupos insurgentes y criminales se organicen para buscar a sus hijos directamente en las zonas de conflicto, enfrentando fusiles con coraje para intentar recuperar a los menores, como lo hizo Marlys Yurani García Batista.
La Defensoría del Pueblo por su parte ha hecho un llamado perentorio para proteger a quienes son víctimas de esta modalidad delictiva e insta a las instancias gubernamentales implementar estrategias de prevención y recepción de alertas sobre reclutamiento forzado de menores reportándose un incremento alarmante afectando desproporcionadamente a comunidades indígenas, afros y campesinas.


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