Como consecuencia de los actos vandálicos y el taponamiento de vías en el departamento del Valle del Cauca los ingenios azucareros tuvieron que cerrar sus operaciones, confirmó la presidenta de Asocaña, Claudia Ximena Calero Cifuentes.
El sector agroindustrial de la caña de azúcar ya había advirtió sobre el impacto negativo que han se había tenido en el aislamiento, el paro y el vandalismo en el departamento, lo cual, dice, representa un paso atrás en la reactivación económica de la región.
«Un año de pandemia, de medidas temporales de confinamiento y cierres prolongados, sumado a los efectos del paro nacional ha tenido un devastador efecto sobre la actividad económica y el tejido social de la región«, sostuvo la dirigente gremial.
Asimismo, indicó que a las cifras de pobreza reveladas por el Dane y su incremento en el Valle del Cauda por causa de la pandemia, se suma el paro nacional. «En Cali y el Valle del Cauca, miles de personas se han manifestado pacíficamente. Sin embargo, el país ha sido testigo de las múltiples acciones vandálicas que han afectado seriamente los bienes públicos y privados», señaló.
Los Ingenios azucareros del Cauca y Valle del Cauca ,han advertido que estos actos violentos solo consiguen acentuar y recrudecer la difícil situación por la que atraviesan los hogares de la región y su economía, y dificultar aún más su reactivación.
Además, señalaron que los 23 días de cese de actividades productivas e interrupción de las cadenas de suministro ponen en riesgo el abastecimiento de bienes de primera necesidad del suroccidente del país, así́ como la prestación de servicios básicos.
En ese mismo sentido se han pronunciado los subsectores de lácteos, pollo, huevos, cerdo, pastas, harina, aceites, entre otros, que sufren afectaciones importantes. En el Valle del Cauca hay 28 plantas manufactureras y 25 bodegas relacionados con estos subsectores de las cadenas alimenticias, que se encuentran cerradas. De estas cadenas depende, a su vez, el sustento de miles de pequeños comerciantes y proveedores.
También añadieron que durante este tiempo un total de 57 plantas industriales representativas de la región, responsables de los insumos y productos finales del abastecimiento no solo del Valle sino de Colombia, han tenido que detener su operación.
Además, el 70% de las pequeñas y medianas empresas formales del departamento han tenido que cesar sus actividades o abrir de manera intermitente. «Según el DANE, son precisamente estas las que generan el 78% del empleo local», advierten.
El sector agroindustrial de la caña, se han dejado de producir 19 mil toneladas de azúcar, 982 mil de etanol y casi 5,5 millones de kilovatios/hora de energía, debido al cese de actividades de 12 de los 13 ingenios. En materia de turismo ya han sido suspendidas rutas aéreas desde y hacia la ciudad y el 85% de las reservas hoteleras programadas para los días de paro se cancelaron.
En ese sentido, anotaron que en el sector avícola, hay 45 millones de huevos y 5.000 toneladas de pollo represadas. Además, de los 37 millones de aves que se crían en la región, 30 están riesgo de muerte por no tener acceso a concentrados.
«Esto es particularmente grave, si se tiene en cuenta que el Valle del Cauca produce el 30% del huevo y el 20% del pollo a nivel nacional. En el sector porcícola, en el que el Valle es también un importante productor, se pierden diariamente 520 toneladas de carne y hay 1,2 millones de animales en riesgo», señalaron.
En lo que tiene que ver con la producción láctea, que requiere ordeño, enfriamiento y procesamiento diario, en solo tres de las empresas reportadas a la fecha, hay represados cerca de 500 mil litros de leche. Para evitar su pérdida total, es fundamental lograr el tránsito desde Nariño y Cauca hacia las plantas del Valle y el resto del país.
La dirigente dijo que hoy en día, el sector genera 286 mil empleos entre directos e indirectos para la gente de nuestro valle geográfico del río Cauca, es decir seis de cada 10 familias dependen de la agroindustria.
Reveló que entre los azucareros y los paneleros se emplean 2,5 millones de personas en todo el país, quienes tienen mejor educación, salud, salarios y calidad de vida.
“Los bloqueos de las vías tienen hoy a todo el suroccidente completamente desconectado con el resto del país y del comercio internacional, generando más pobreza, desempleo, desabastecimiento de alimentos, medicinas, bienes y servicios que no hacen otra cosa que agravar el actual panorama y agudizar, aún más profundamente, los efectos de la pandemia”, comentó la presidenta de Asocaña.
Por ello, hizo un llamado al Gobierno y a los organizadores del paro para logren un acuerdo en el menor tiempo posible para no afectar la recuperación de la economía y la generación de empleo.
“Estas tres semanas de parálisis nos han llevado al cierre de todos los ingenios con las consecuencias que ello tiene para la dinámica laboral y productiva de la región. Es por eso que manifestamos, una vez más, nuestra apertura y disposición a participar activamente en los diálogos que nos lleven a construir colectivamente una agenda social incluyente en el territorio. Es prioritario comprender que lo que está en juego es el empleo de miles de familias que han encontrado en esta industria un aliado para su bienestar”, concluyó la dirigente gremial







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