Directivos,Docentes y Padres de Familia estiman  no conveniente regresar a clases presenciales

De acuerdo con la Federación Nacional de Directivos Docentes (Fendidoc), no sería viable el regreso a clases presenciales mediante el modelo de alternancia desde el 1 de agosto, al considerar que no se tienen las condiciones necesarias para garantizar la salud tanto de estudiantes, profesores y personal administrativo.

Los directivos sostienen que las directrices emitidas por el Ministerio de Educación frente al regreso a las aulas no son claras en cuanto a los protocolos que las instituciones educativas deben seguir en temas como transporte, cafeterías, restaurantes, distribución de distancia social, zonas comunes en los colegios, redistribución horaria, entre otros puntos.

Además, la organización sostiene que “no existe un estudio o diagnóstico técnico de las condiciones sanitarias y de seguridad para las instituciones, ni estrategias de control elaboradas in situ por parte de las autoridades de salud para revisar tales circunstancias”.

Fendidoc asegura que todos estos cambios de cara a la aplicación del modelo de alternancia propuesto por el Ministerio implicaría una sobrecarga en las funciones de los docentes, directivos y administrativos.

A esto se suma, señala el comunicado, la carencia de material de bioseguridad para dotar al personal de los colegios, así como para atender a niños, niñas, jóvenes y padres de familias. El temor del sector es que estos factores deriven en que los establecimientos educativos se conviertan en focos de contagio.

Los directivos aseguran que, hasta que no se cuenten con las condiciones necesarias para reactivar la presencialidad, así sea mediante la alternancia, se debe seguir trabajando mediante el modelo de trabajo en casa, que ha sido la estrategia utilizada en los últimos meses para continuar con las labores académicas.

Por su parte  la  Federación Nacional de  Educadores  Fecode ha  venido argumentando que el Ministerio transfiere sus responsabilidades a las secretarías de Educación y a los rectores de las mismas, para que respondan por «la implementación de los protocolos de bioseguridad”, dice la carta, en donde se expone que la compra de elementos para la protección de estudiantes, de docentes y demás trabajadores quedará a cargo de las mismas instituciones.

“En estas condiciones adversas e inciertas, es irresponsable y trágico ordenar el retorno a clases, y Fecode solicita el retiro de la propuesta de alternancia”, dice la Federación de Educadores, que pide que el Gobierno “destine y garantice” los recursos necesarios para la implementación de los protocolos, así como el acceso a la conectividad.

Finalmente, Fecode  exige mayor claridad y compromiso por parte del Mineducación para poder articular la presencia educativa con la virtualidad en medio de la crisis por cuenta de la pandemia, y lanza un llamado de alerta para revisar colegios donde no hay agua potable, no cuentan con conexión a Internet ni las aulas se prestan para garantizar el distanciamiento social de los estudiantes.

De acuerdo  a las directrices ya  trazadas por  el Ministerio de Educación en cabeza  de  María Victoria Angulo ,los  estudiantes de  los colegios  privados  y públicos deberán regresar a  clases  a  partir  del  1  de agosto   y  será necesario hacer ajustes pedagógicos, académicos, físicos y administrativos para operar en el actual contexto, reduciendo el riesgo de contagio.

Esto incluye cambios en la jornada escolar (nuevos horarios de entrada y salida para evitar aglomeraciones), así como en la organización de los grupos en cada curso y grado a partir del análisis del número de docentes, niños, y jóvenes que pueden participar del servicio presencial.

De esta manera, los colegios definirán, según su capacidad de planta docente, el tamaño de sus instalaciones, la región y la cantidad de estudiantes las mejores estrategias de acuerdo a sus necesidades.

No se permitirá el regreso de docentes o personal administrativo de más de 60 años, y para en ningún caso se permitirá el retorno de niños menores de 2 años. También se deberá evitar la presencia de menores con morbilidades o que en su núcleo familiar tengan problemas de salud.

De acuerdo a esta información, será necesario hacer ajustes pedagógicos, académicos, físicos y administrativos para operar en el actual contexto, reduciendo el riesgo de contagio.

Esto incluye cambios en la jornada escolar (nuevos horarios de entrada y salida para evitar aglomeraciones), así como en la organización de los grupos en cada curso y grado a partir del análisis del número de docentes, niños, y jóvenes que pueden participar del servicio presencial.

De  otro lado Asociaciones  de  Padres  de  familia en todo el país han  señalado  que  «prefieren que sus  hijos pierdan este  año lectivo que exponerlos  al crecimiento de  pandemia y sus  consecuencias en los planteles  educativos  cuando no se  cuentan con adecuados protocolos de  bioseguridad.» Y para los  cual no permitirán que los  estudiantes  no regresen  a  clases.