“Chuzadas, nos avergüenzan como colombianos ante el mundo”: Comisión de la verdad

La Comisión de la Verdad que  preside el padre Francisco de Roux Rengifo solicitó al ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, todos los documentos relacionados con las presuntas interceptaciones ilegales realizadas a periodistas, defensores de derechos humanos, líderes sociales y opositores del Gobierno, a fin esclarecer la verdad histórica y de ética pública subyacente.

 

Esto porque, como lo señaló la Comisión en un comunicado, “el esclarecimiento de la historia del conflicto armado interno la Comisión encuentra casos significativos en los que estas actividades dieron lugar a actos de violencia contra los señalados, procesos judiciales arbitrarios, y campañas de intimidación y desprestigio”.

 

“Este tipo de hechos, más allá de discusiones legales y jurídicas, nos avergüenza como colombianos ante el mundo, son una amenaza contra los derechos y libertades consagrados en la Constitución y en el derecho internacional y vulneran la legitimidad de nuestro Estado y de nuestras instituciones, al tiempo que contribuyen a la persistencia del conflicto”, continuó el texto.

 

Según la Comisión, la puesta en evidencia de la reiteración de estos “hechos lamentables” tiene que ser ocasión para que la sociedad y el sector defensa, “cuya legitimidad nos importa a todos”, lleguen hasta a las transformaciones necesarias que tocan el fondo del problema.

 

Los comisionados insistieron en que en diversas ocasiones el Ministerio de Defensa ha tomado resoluciones disciplinarias contra oficiales que han incurrido en estas conductas. Sin embargo, los hechos se repiten, lo que cuestiona la existencia de la determinación ética corporativa constante e indispensable para que las medidas legales sean eficaces. “Estamos ante acciones que afectan gravemente a personas y que destruyen la moral pública. Esperamos que el retiro de oficiales del Ejército comprometidos además de una investigación exhaustiva produzca los cambios éticos indispensables para que no continúe lo intolerable”.

Por último, la Comisión manifestó su preocupación por que a pesar de que en diciembre de 2017 se creó el Sistema Nacional para la Depuración de Archivos de Inteligencia y Contrainteligencia, aún no se percibe el resultado de sus logros. “Esa depuración se estableció justamente para evitar que la inteligencia se convierta en un arma política contra quienes deliberan dentro del marco de la democracia en la lucha por la dignidad humana para que seamos un país más transparente y más justo”.