Listo nuevo Acuerdo Especial con las Farc con observaciones del NO

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Después de 41 días de que se diera la victoria del No en el plebiscito con que se buscaba refrendar el acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las Farc en La Habana, y tras largas jornadas de trabajo de más de 12 horas diarias en la última semana, las delegaciones de ambas partes le anunciaron al país y al mundo que han logrado consenso sobre un nuevo texto, el cual, según sus propias palabras, incluye los «ajustes y precisiones necesarios para sentar de manera definitiva las bases de una paz estable y duradera»

En esencia, el objetivo fue lograr un acuerdo más robusto, de tal manera que suscite, ahora sí, un amplio apoyo ciudadano. Por eso, los cimientos de este nuevo pacto de paz están fundamentados en mantener a las víctimas como eje central del proceso y a respetar al máximo la institucionalidad existente, enmarcada dentro de la Constitución de 1991.

Una tarea nada fácil, pues implicó para la guerrilla ceder en algunas de las posturas que mantuvo como líneas rojas a lo largo de cuatro años de negociaciones y para el Gobierno aceptar que a la mesa de diálogos le salió una tercera pata que componen precisamente todos esos sectores, no sólo políticos sino también ciudadanos y religiosos, que lideraron la oposición en el plebiscito.

Por eso, de entrada, Gobierno y Farc aceptan la no inclusión de todo el texto dentro del bloque de constitucionalidad, para recurrir más bien al Congreso, que a través de un acto legislativo será el encargado de incluir en la Carta Política un artículo transitorio para indicar que aquellos contenidos que correspondan a derechos fundamentales o normas del Derecho Internacional Humanitario serán obligatoriamente parámetros de interpretación y referente de desarrollo y validez de las normas y leyes de implementación de lo pactado. De todas maneras, se prevé que el acuerdo será depositado como «Acuerdo Especial».

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El nuevo texto precisa, aclara, clarifica y profundiza varios aspectos sobre los que los del No habían expresado dudas e incluso rechazos. Así, por ejemplo, las Farc aceptan que la reparación material a las víctimas con sus propios bienes y activos se hará conforme a los criterios de la Corte Constitucional respecto a los recursos de la guerra.

Estos algunos de los los principales puntos del nuevo acuerdo:

– Farc presentarán inventario de bienes y activos para reparación de víctimas.
– Se precisó mecanismos y características de restricción de libertad para todos los responsables.
– Se fijaron espacios territoriales específicos para dichas sanciones.
– Se precisaron periodos de ejecución
– Los magistrados tendrán en cuenta caso a caso respecto a narcotráfico – política
– Se eliminan los magistrados extranjeros pero se aceptan consejeros.
– Entre la normatividad aplicable se incluye el código penal colombiano.
– Se estableció el término concreto de duración de la jurisdicción.
– Se eliminó la idea de incorporar el acuerdo a la constitución política
– La revisión de la tutela contra la jurisdicción especial quedará en manos de Corte Constitucional.
– Se define qué se entiende por enfoque de género. Igualdad entre hombres y mujeres. Conflicto ha impactado de manera diferenciada a la mujer por lo cual se requieren acciones distintas.
– Principio de respecto a la igualdad (étnica, religiosa, LGBTI) tiene derecho a disfrutar de todos sus derechos. Ningún contenido se interpretará como la restricción de los derechos de las personas
– Sectores religiosos: se deberá respetar la libertad de cultos.
– Política de recuperación de la familia campesina.
– Reforma rural se ha afirmado que nada en lo establecido en el acuerdo debe afectar la propiedad privada.
– Quienes acudan a la jurisdicción deberán informar de manera exhaustiva y detallada sobre la información que dispongan para atribuir responsabilidades.

Mientras en el país se habla de la consolidación de un nuevo acuerdo luego de la derrota del Gobierno en el plebiscito del 2 de octubre, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez insiste en la necesidad de hacer observaciones al texto que concluyeron los equipos negociadores del Gobierno y de las Farc en La Habana (Cuba).

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Luego de un encuentro de más de dos horas con el presidente Juan Manuel Santos, en el que también participaron Juan Gómez Martínez, Claudia Bustamante y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, Uribe leyó un escueto comunicado por medio del cual reclamo que “los textos que anuncian de La Habana no tengan alcance definitivo”

Por eso, el ex presidente pidió que “sean puestos en conocimiento de los voceros del No y de las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno”.

Al finalizar su corta declaración, Uribe manifestó que le insistió al presidente Santos en la crear un acuerdo nacional que incluya las instituciones de la justicia.

Luego de este encuentro, el presidente Juan Manuel Santos se dirigió a Bogotá donde está programada una alocución en la que la que anunciará, como jefe de Gobierno, la posición frente al documento acordado en La Habana y seguramente dará por concluida la negociación con las Farc.

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Horas después de que los negociadores del Gobierno y las Farc anunciaran en La Habana (Cuba) que hay un nuevo acuerdo de paz, tras 41 días de incertidumbre por la victoria del No en el plebiscito, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que se recibieron 500 propuestas para modificar el antiguo pacto firmado en Cartagena el 26 de septiembre, desde distintos sectores sociales, religiosos, de víctimas y partidos políticos.

Todas las iniciativas se agruparon en 57 temas para ser discutidas en Cuba con las Farc. En 56 de las temáticas abordadas se hicieron ajustes y cambios, pero en una no hubo modificaciones y tiene que ver con la participación política de las Farc. “Un punto que reclamaban muchos de los del No era que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos.  Yo entiendo que este es el sentir de muchos ciudadanos. En la mesa de La Habana los negociadores del gobierno insistieron mucho en ese punto para responder a esa preocupación. Tengo que decirlo con franqueza. Aquí no se logró avanzar”, afirmó Santos.

El mandatario explicó que la razón de ser de todos los procesos de paz en el mundo es que los guerrilleros dejen las armas y puedan hacer política dentro de la legalidad. “Este proceso con las Farc no es una excepción, ni puede serlo. Las Farc tienen un origen político y su intención hacia el futuro es poder hacer política sin armas”, agregó Santos. Y agregó que los guerrilleros no tendrán curules a dedo, pero sí podrán ser elegidos.

Santos fue enfático en decir que los miembros del nuevo movimiento político que surja tras la desmovilización de las Farc no podrán competir por las 16 curules en la Cámara de Representantes, dadas por la circunscripción especial para la paz.