Pardo propone que las cajas de compensación presten servicios sociales a los más pobres

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​“Planteamos la posibilidad de integrar los servicios sociales que el Gobierno brinda a la población más vulnerable y que no está formalizada: De Cero a Siempre, Salud Subsidiada, Jóvenes en Acción y Colombia Mayor, con la amplia oferta institucional que tienen las cajas de compensación”, dijo Rafael Pardo.

​Con el propósito de integrar a la población más vulnerable, incluyendo a más de tres millones de campesinos que no cuentan con ingresos fijos y que son menores a un salario mínimo, el Alto Consejero para el Posconflicto, los Derechos Humanos y la Seguridad, Rafael Pardo, invitó a analizar la posibilidad que las cajas de compensación amplíen su oferta institucional a este segmento de la población.

El Gobierno acompaña a los colombianos de escasos recursos en distintas tapas de sus vidas, facilitándoles el acceso a servicios que garantizan su sostenibilidad, dependiendo del nivel de pobreza en el que se ubiquen.

Por ejemplo, como servicio de salud subsidiada, a través del Sisbén; ayuda para que los menores recién nacidos crezcan de manera saludable, con el programa De Cero a Siempre; apoyo para que los jóvenes estudien, por medio de Jóvenes en Acción, y protección a la vejez, gracias a programa Colombia Mayor.

“Lo que se plantea es la posibilidad de integrar estos servicios sociales que el Gobierno está brindando a la población más vulnerable y que no está formalizada, con la amplia oferta institucional que tienen las cajas de compensación, en su gran mayoría enfocadas a los trabajadores en las ciudades con contratos fijos y que gozan de mejores condiciones de vida”, propuso el Alto Consejero para el Posconflicto, los Derechos Humanos y la Seguridad, Rafael Pardo, durante el lanzamiento del libro ‘El Compromiso de las Cajas de Compensación Familiar con el Campo y la Paz’, liderado por Asocajas.

La iniciativa incluye cubrimiento social a los trabajadores con la incorporación de una cuota monetaria a partir de los programas sociales mencionados arriba, para que las familias campesinas tengan acceso de subsidio por hijos, y que sean administrados por las cajas de compensación. Adicionalmente éstas complementarán su aporte con créditos sociales, apoyo al emprendimiento e inscripción en el Servicio Público de Empleo, incluyendo capacitación para facilitar su ingreso en el mercado laboral.

Pardo agregó que en el campo la cobertura de la seguridad social es muy baja porque está diseñada para relaciones laborales estables, que en la gran mayoría de los casos, están en las ciudades; mientras que en el campo muchos trabajadores son independientes y con trabajos ocasionales.

“Por eso hay que buscar mecanismos de seguridad social ajustados a las necesidades de la población campesina. Solo así podremos disminuir las brechas sociales entre los que están en las ciudades y los que están en el campo”, puntualizó.