La integración del Pacífico

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“Chuspas», léase Luis Fernando Velasco Cháves, presidente del honorable Congreso de la República, anda con un cuento emanado seguramente de la inspiración que le produce el ozono de los aires provenientes de Paletará y de Puracé.

Dice que los departamentos del Pacífico colombiano —Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó— fueron quienes le dieron la victoria electoral al presidente Santos en su segundo mandato, muy por encima de la votación de la Costa Caribe, proveniente de seis departamentos o más, según las conveniencias caribes.
Así las cosas, agrega, no es suficiente lo que este Gobierno le ha dado a esta región del país y todo por falta de cabildeo y de presentarse en bloque, como sí lo hacen los costeños, a quienes han irrigado con ríos de leche y miel.

Frente a esto, propone entonces la creación del “Bloque Pacífico” para tocar con más peso y autoridad a las puertas de Palacio, que no son abiertas cuando van estos departamentos de manera aislada y casi que mendicante a pedir lo que en justicia les deberían dar.

Tal iniciativa ha tenido el mejor recibo y, según parece, al presidente le ha sonado el tema, al punto que se está organizando ya una reunión preparatoria para la creación de un ente que integre las necesidades y oportunidades de los cuatro departamentos limítrofes con el océano Pacífico.

Ignoro qué suerte tendrá la propuesta de “Chuspas”, pero creo que la iniciativa es oportuna y viable. Eso de que cada departamento vaya por su lado no tiene presentación. En cambio, que lleguen con una agenda común es una expresión de unión y un mecanismo de presión.

La integración costeña le ha traído inmensos beneficios a esa región del país que se presenta como un solidario sólido bloque al cual es imposible no escuchar y pararle bolas. ¿Por qué si allá funciona, no va a funcionar acá? sigámosle la pista a esta propuesta y no la echemos en saco roto como tantas buenas ideas que se engavetan por culpa de la desunión y el cusumbosolismo.

 

 Mario Fernando Prado
Por: Mario Fernando Prado