El PP gana pero tendrá muy difícil formar gobierno

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Los populares logran la victoria con 123 escaños, lejos de la mayoría absoluta, en un Parlamento muy fragmentado. Le siguen el PSOE con 90 diputados y el partido de Pablo Iglesias, con 69. Ciudadanos queda en cuarto lugar con 40 asientos en el Congreso.

Los resultados electorales con el 99,86% escrutado: PP, 123 escaños; PSOE, 90; Podemos, 42; Ciudadanos, 40; En Común Podem, 12; ERC-CatSí, 9; Democràcia i Llibertat, 8; Compromís-Podem-És el moment, 9; EAJ-PNV, 6; En Marea, 6; EH Bildu, 2; UP-IU, 2 y CC, 1.

Cuando se le preguntó el pasado viernes en Bruselas cuál sería un buen resultado para él, Mariano Rajoy contestó: “Ser la primera fuerza política y gobernar”. El PP consiguió ganar las elecciones, pero queda lejos de tener asegurado gobernar. Con el 88% escrutado, los populares no solo se quedan a años luz de la mayoría absoluta (176 escaños), sino que cosechan  el peor resultado obtenido por un partido ganador de las elecciones en la reciente historia democrática española (121 diputados), muy por debajo de los 156 que tuvo Aznar en 1996.

El pacto entre PSOE y Podemos no se presenta fácil, debido a las profundas diferencias de sus respectivos programas, incluida la celebración de un referéndum en Cataluña. Aunque el PSOE se ha impuesto claramente como segunda fuerza política y Podemos no ha conseguido el sorpasso que aventuraban algunas encuestas, Pablo Iglesias ha reclamado en muchas ocasiones el liderazgo de un eventual Gobierno de izquierdas, que no cederá fácilmente.

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Sin el voto positivo de Podemos, Pedro Sánchez no tiene posibilidaddes de salir elegido, aunque a él le resulte mucho más fácil que a Rajoy ganarse el apoyo del PNV, Unidad Popular-IU, Coalición Canaria —con la que los socialistas gobiernan en el archipiélago— o incluso los nacionalistas catalanes. Con todos o algunos de ellos podría Sánchez alcanzar un pacto, al menos para que le apoyaran o se abstuvieran en la investidura.

Descartado el PP, la mayoría más sólida es la que formaría un tripartito con PSOE, Podemos y Ciudadanos, pero Rivera ya ha dejado claro que no apoyará a ningún Ejecutivo que tenga el respaldo de Pablo Iglesias —ni siquiera absteniéndose—, por lo que Sánchez deberá elegir entre dos socios que son incompatibles entre sí; aunque sólo Podemos tendría escaños suficientes para intentar siquiera la formación de Gobierno.

Hay otra opción, la más sólida desde el punto de vista aritmético y la más polémica políticamente y es la gran coalición entre populares y socialistas.  Los segundos la han rechazado de  plano . Y no es fácil que se plantee a menos que el Parlamento salido de las urnas se demuestre ingobernable y que el nuevo Gobierno catalán, que debe constituirse en enero o avocar a nuevas elecciones autonómicas, acentúe su desafío independentista.