Procesos de paz fallaron en garantías rurales

 

 desmovilizacic3b3n

Según el análisis, la mayoría de los procesos de paz que se han realizado en el país han fracasado en las políticas rurales. Algo que se debe tener en cuenta en los diálogos con las Farc.

 Fot117d

Con sus investigaciones sobre los procesos de paz y desmovilizaciones de diferentes grupos irregulares en la historia del país, Álvaro Villarraga Sarmiento le da una mirada a la actualidad de los diálogos del Gobierno con las Farc y cómo esas negociaciones pueden aprovechar experiencias positivas en procesos anteriores con otros grupos guerrilleros y paramilitares.

Recientemente, el politólogo estuvo en el lanzamiento de dos libros sobre la desmovilización y reintegración de las Auc, de los cuales participó como coordinador y relator de la investigación.

¿El balance de los procesos de paz en la historia de Colombia es positivo?

“Queremos en este momento, como memoria del tratamiento del conflicto, rescatar que llevamos en tres décadas nueve programas de paz con sus matices, porque esos programas arrojan resultados valiosos. Se han reintegrado sectores de la insurgencia a la legalidad con éxito, sectores de milicias y parte importante de sectores paramilitares. Pero también introducimos un debate público, porque nos contextualizamos en cada momento y, por ejemplo, entre otros aspectos, las deficiencias en materia de garantías por lo regular son parciales o débiles o se cumple en unos contextos y no en otros. Por ejemplo, en el ámbito rural en general han fracasado las garantías”.

¿Cómo analizar la actualidad de lo que está pasando con el proceso de paz?

“En el informe damos unas recomendaciones de orden particular, pero de cara a tratar también con respeto un proceso de paz que lidera el Gobierno Nacional, que tiene unas mesas respectivas que están produciendo, y que estamos seguros que de ahí van a salir compromisos de dejación de armas, de reintegración a la vida civil y se tendrán que aprovechar muchas de estas políticas.

A propósito de procesos de paz que han tenido éxito, como el M-19, Epl y otras facciones guerrilleras regionales ligadas a la insurgencia, creo que no tendría sentido reversar procesos exitosos. Pero me parece que con respeto a lo que cada entidad y altos funcionarios del Estado o sectores de opinión puedan plantear en una perspectiva de construcción de paz, lo que corresponde es reafirmar los procesos que han tenido éxito y abrirles posibilidades a los procesos que están en curso”.

¿Cuál es la confusión que hay con el término “dejación de armas”, en este caso con las Farc?

“Algunos sectores han controvertido la palabra dejación de armas. Dejación de armas lo han firmado todas las guerrillas que han convenido la paz en Colombia y las han dejado efectivamente y han retornado a la vida civil con éxito. En estricto sentido, el uso de esa palabra ha sido propia y ha llevado a resultados de desarme efectivos y de retorno a la legalidad. Si tienen éxito los procesos actuales con las Farc, ya está incluido ese compromiso, ya el asunto es de forma y la comisión del fin del conflicto ya anuncia que tiene unas aproximaciones importantes en la materia y desde luego se espera que el inicio de las conversaciones con el Eln también tengan una perspectiva de trabajo clara de cerrar la guerra, dejar las armas y pasar a la vida política legal, a la institucionalidad y a la vida social”.

¿La desmovilización paramilitar fue exitosa?

“Es un proceso complejo que no puede calificarse o descalificarse a la ligera, porque primero no tuvo éxito general, pero entrega algunos aportes. A todas luces, el paramilitarismo se debilitó, algunos grupos desaparecieron, pero no fue superado en su totalidad el fenómeno paramilitar, estamos viviendo una fase más degradada, no son simples delincuentes, no son simples redes de narcotráfico, hay poderes letales, poderes territoriales, hay violación a los derechos humanos.

De tal manera que así como hay población paramilitar desmovilizada y reintegrada positivamente a la vida civil, hay márgenes altos de reincidencia, hay grupos que permanecieron, otros que se rearmaron y que vienen haciendo muchas acciones anteriores del paramilitarismo. De aquí que esto sea aún una tarea aplazada para llevarla a todas sus consecuencias”.

 El Centro Nacional de Memoria Histórica presentó esta semana dos libros referentes al proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia. Los informes, llamados

“Desmovilización y reintegración paramilitar. Panorama de los acuerdos con las Auc” y “Rearmados y reintegrados. Panorama posacuerdos con las Auc”, recopilan toda la información sobre ese fenómeno con esos grupos irregulares y responden las inquietudes sobre lo que pasó después de esas desmovilizaciones y cuál ha sido el resultado de los programas de reintegración.

En las publicaciones, Álvaro Villarraga Sarmiento participó como coordinador y relator de la investigación.

Ricardo Monsalve Gaviria
RICARDO MONSALVE GAVIRIA
Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid