Hoy a la noche la «super luna roja» teñirá el cielo

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Hoy, en aparente lentitud, la luna perderá su brillo mientras penetra en la sombra de la Tierra. Se transformará.

De luna llena pasará a cuarto menguante hasta desaparecer… Luego, resucitará, gigantesca, teñida de un color rojizo.

Será un eclipse total de luna que durará cinco horas y 37 minutos muy similar al que se le observó el 17 de agosto de 1989, cuando se vio en toda su intensidad.

El sol, la tierra y la luna se encontrarán alineados en el espacio. En otras palabras, la Tierra se interpondrá entre el sol y la luna. Un deleite visible en el noreste de Suramérica, este y norte de Norteamérica, Groenlandia, las regiones árticas, Africa, Europa, parte de Asia y gran parte de los océanos Atlántico e Indico.

Cuando oscurezca sobre Colombia y la luna se pueda ver, ya habrá pasado una parte de las tres fases en las cuales los especialistas dividen el fenómeno.

El primero es la penumbra, que es el momento en el cual comienza el eclipse. Eso será a las 4 y 44 minutos en la hora actual. Luego, sobre las 5 y 59, entrará a la umbra o sombra y aún no se verá sobre nuestro país.

La tercera fase, o la de totalidad, es la más llamativa debido a que el satélite cambia de color. Se iniciará a las 7:06 de la noche, a esa hora ya será visible en algunas regiones del país.

La sombra total se producirá a las 7:44 de la noche y terminará sobre las 9:05, pero el fenómeno se extenderá hasta las 11:32 de la noche.

Como es su costumbre, la luna se moverá de oriente a occidente y la sombra de la Tierra, en sentido contrario. El encuentro será aparentemente lento. Pero en realidad, la luna se moverá a una velocidad de 3.628 kilómetros por hora: más de un kilómetro por segundo, tres veces la velocidad del sonido en el aire, o la rapidez de una bala de fusil.

Este es un ritual frecuente. Eclipses de sol y luna se presentan mínimo dos veces al año y máximo siete, aunque los más frecuentes son eclipses de sol. Cada vez que hay uno de sol, a los quince días hay otro de luna y viceversa. Por eso, el 24 de diciembre habrá eclipse parcial de sol, visible en Asia pero no en América.

Al problema de contaminación atmosférica, que contribuye con la tonalidad rojiza de la luna, se añade la alborotada actividad del sol así como la explosión del volcán Pinatubo, en Filipinas, que arrojó toneladas de ceniza que aún se encuentran en suspensión en la atmósfera. De no existir la contaminación, la luz del eclipse se vería gris opaco.

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Si en el país hace buen tiempo, todo el proceso del fenómeno podrá observarse a simple vista, sin ningún peligro, porque la luz de los eclipses lunares es débil y no quema la retina. Si se quiere, se puede recurrir a binoculares y telescopio y tomar fotografías.

Anteriormente existía temor ante estos fenómenos naturales. Se creía que afectaba a mujeres embarazadas, que influía en los cultivos o que cambiaba el metabolismo.

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Según William Cepeda, del observatorio Astronómico de la Universidad Nacional, aunque los eclipses lunares (siempre en Luna Llena) son visibles en los sitios de la Tierra donde está de noche, no en todas las partes se puede apreciar todo el proceso (desde su comienzo hasta su final) debido a que se inician antes de la salida de la luna o concluyen después de que ésta se ha ocultado.

El último eclipse de luna total que se pudo observar en el país fue en agosto de 1989. Hubo otros como el de junio 25 de 1983, que solamente fue parcial. El más largo ocurrió a finales del siglo pasado: el centro de la luna pasó exactamente por el centro de la sombra, ni un poco más arriba, ni un poco más abajo.

El próximo año habrán dos eclipses totales: el cuatro de junio y el 29 de noviembre.