La gran tarea de entrenar para la paz

 Por: Juan Carlos Bernal

La gran tarea de entrenar para la paz

 

Ahora que se ha iniciado una nueva escalada de la violencia en Colombia, parecería que el tiempo se hubiera congelado, a juzgar por las historias que se siguen contando desde los grandes medios de comunicación.

Para no ir tan lejos, si nos devolvemos tres años y releemos titulares de primera página, con seguridad ya no nos asombrará encontrarnos con estas noticias:  “Buenaventura y Tumaco sin energía por atentados”. ( El Tiempo, 11 de agosto de 2012); “Más de 400 mil personas sin energía en Buenaventura”. (Radio Santa Fe, agosto 10 de 2012); “Las Farc habrían dejado sin  luz a Buenaventura” (Semana, julio 29 de 2014). Y si quisiéramos ir un poco más atrás, la historia sería la misma:  “Buenaventura sin energía por atentado en Anchicayá”. (El Tiempo,  25 de mayo de 2000).

Es una película sin fin, con los mismos protagonistas y, lo más grave, con las mismas víctimas. Nos preguntamos, entonces, ¿Cómo ver el proceso de paz en la Habana , desde la perspectiva de las comunidades que siempre son víctimas? ¿Cómo poner a todos aquellos que a diario escuchan la palabra guerra en los zapatos de los que más que verla o escucharla, la han vivido en carne propia?

Las respuestas solo las encontraremos si escuchamos a las mismas víctimas.  Es un gran reto para  este país, si de verdad quiere hacer bien la tarea  en un escenario de postconflicto. Un ejemplo contundente sobre lo que significa ver con los ojos de las víctimas de la violencia está en el libro “Jesús Abad Colorado: Mirar de la vida profunda”.

Este gran reportero gráfico ha dedicado toda su vida profesional a  mostrarnos los horrores de la guerra con profundo respeto por las víctimas. Y en efecto, como él mismo lo dice, “ la gente no se va a encontrar con la crueldad de la sangre…Lo que quiero mostrar es quiénes han sido siempre los perdedores en Colombia”.

Son, sin duda, grandes lecciones para tener en cuenta, que se pueden sintetizar en estas frases de su autoría:

“Solo sabemos de la guerra por unos retazos que aparecen en los periódicos; en los medios prima la voz de los victimarios y de las autoridades, pero a las víctimas durante muchos años no las hemos visibilizado… Y es que en este país nos tapamos un ojo por  no querer ver los crímenes que se presentan contra algunas personas….  Los que integran los ejércitos son los más pobres, los más débiles…Los gobiernos han sido mezquinos, porque privilegiaron el poder para pequeños intereses políticos y económicos en Colombia… Para ver la muerte, busco el rostro de los vivos, porque me hablan del dolor, pero también de la esperanza que se merece este país”.

Es una esperanza que ha renacido en las entrañas de la misma guerra, en regiones tan sufridas como los Montes de María, desde donde nace este grito de una gran batalladora como Soraya Bayuelo Castellar, directora del Colectivo de Comunicaciones Línea 21:

“Nuestra tarea principal ha sido enfilar energías hacia la resolución pacífica de conflictos, la construcción colectiva de iniciativas y la formación de nuevas generaciones de periodistas ciudadanos comprometidos con la comunidad…Para nadie es un secreto que hemos trabajado en un entorno donde muchos de nuestros niños y niñas y jóvenes han sido entrenados para la guerra. En medio de esa dura realidad, nosotros no nos conformamos porque escogimos el camino de entrenar para la paz”.

El Campesino.com