Tuluá despidió a “Nacho Cruz” ex alcalde y ex congresista Liberal, personaje de las novelas de Gardeazábal.

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A la edad de 86 años y víctima de un infarto fulminante falleció el último sobreviviente de la “Carta Suicida” de Tuluá.

Se trata del bacteriólogo, Ignacio Cruz Roldán, inmortalizado en las novelas, Cóndores no entierran todos los días y El Divino, del escritor tulueño, Gustavo Álvarez Gardeazábal.

“Mi amo Nacho”, como era conocido este líder liberal quien fue alcalde de Tuluá en 1970, diputado, cónsul de Colombia en el Ecuador y congresista de la República.

Cruz Roldán fue uno de los diez Tulueños que firmaron una carta que fue publicada el 15 de julio de 1955 en el diario El Tiempo en donde se denunciaba la violencia partidista que en ese momento padecía el Valle del Cauca.

Por ese escrito, conocido como la Carta Suicida de Tuluá, fueron asesinados los autores de la misiva habiendo sobrevivido “Nacho Cruz” a quien le propinaron un tiro en la boca en el parque Boyacá.

El cadáver de este líder político permaneció este lunes en cámara ardiente en las instalaciones del Concejo de Tuluá, sus exequias se realizaron a las 4:00 p.m. en la iglesia de los padres Salesianos y su cuerpo será cremado en el cementerio Campo de Paz Los Olivos.

Carta Suicida se convirtió en libro el año pasado por parte del abogado, Ómar Franco Duque, quien dijo que este es un hecho importante de la historia de Tuluá que deben conocer las nuevas generaciones.