El Barcelona, primer finalista de la Champions tras eliminar al Bayern

1431465974_945688_1431466078_portada_normal

Ya está el Barça en Berlín, como estaba escrito desde el Camp Nou, y hasta puede que tenga el factor campo a favor frente al Madrid o al Juventus.

A los alemanes les gusta el Barça. A veces les recuerda al Bayern campeón sin dejar de ser el Barça. Y se cuentan también barcelonistas que tienen cierta debilidad por el Bayern. Advierten rasgos del Barça de Guardiola.

La declaración de intenciones del campeón de la Bundesliga es inequívoca, por su juego de posición, buen gusto y juego de ataque, sin reparar en quién tiene enfrente, ayer el Barça. Y los azulgrana tienen una pegada terrible cuando afrontan rivales valientes y cándidos como el Bayern.

BAYERN, 3 (3)–BARCELONA, 2 (5)

Bayern: Neuer; Rafinha, Benatia, Boateng, Bernat; Schweinsteiger (Javi Martínez, m. 87), Alonso, Lahm (Rode, m. 67), Thiago; Müller (Götze, m. 87) y Lewandoswski. No utilizados: Reina; Dante, Weiser y Pizarro.

Barcelona: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Rakitic (Mathieu, m. 71), Iniesta (Xavi, m. 75); Messi, Suárez (Pedro, m. 46) y Neymar. No utilizados: Bravo; Bartra, Adriano y Rafinha.

Goles: 1-0. M. 7. Benatia. 1-1. M. 15. Neymar. 1-2. M. 29. Neymar. 2-2. M. 59. Lewandowski. 3-2. M. 73. Müller.

Árbitro: Mark Clattenburg. Mostró la tarjeta amarilla a Rafinha, Thiago, Rakitic, Lewandowski, Alonso, Rode y Pedro.

Allianz Arena: 75.000 espectadores.

1431465338_275157_1431465427_noticia_normal

Guardiola no se perdonaría en la vida jugar como un equipo menor a pesar de que ahora se le acuse de empequeñecer al Bayern. La propuesta alemana fue tan transparente, temeraria a juicio de los críticos con su técnico, que agrandó la fortaleza de los azulgrana, imponentes en las áreas hasta el 1-2, desfigurados después por el entusiasmo del Bayern. Actuaron los barcelonistas con suficiencia, confiados ante un buen rival académicamente, condenado por el 3-0 del Camp Nou, muy orgulloso en Múnich.

No tiene más munición Guardiola, privado de Robben y Ribéry, mientras Luis Enrique presume de Messi. Las contadas aceleraciones del 10 estremecieron al Bayern igual que en el Camp Nou. Al fin y al cabo jugaron los mismos la ida que la vuelta y en ambos casos resolvieron los atacantes del Barça, activados en los momentos decisivos, autores ya de 114 goles. Y volvió a marcar Neymar, que suma nueve tantos en los últimos siete partidos, entregado a la causa liderada por Messi.

Los partidos en el Allianz Arena comienzan con un gol a favor del Bayern. Aprieta la hinchada, se anima el equipo y las ocasiones caen como una costumbre, sin reparar en el juego ni el contrario, incluso si se trata del Barça, un equipo que en los últimos siete partidos había marcado un saco de goles (25) por ninguno en contra. No hay remedio contra la avalancha alemana, en el césped y en la grada, envuelta con un mosaico gigantesco bordado por los fans: “Una ciudad, un sueño”.