Lufthansa pagará 50.000 euros por cada pasajero a familiares de las víctimas

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La compañía aérea alemana Lufthansa informó hoy de que pagará 50.000 euros  unos 139 millones de pesos  colombianos por cada pasajero a los familiares de las víctimas del vuelo 4U 9525 de su filial Germanwings, que el copiloto estrelló presuntamente en el sur de Francia y en el que iban a bordo 150 personas.

 Un portavoz de Germanwimgs dijo a EFE que estos pagos, que son una ayuda financiera inmediata, no afectarán a las reclamaciones que realicen las familias a las compañías aseguradoras.

Tanto Lufthansa como Germanwings están «en contacto directo con los familiares y esta ayuda financiera se producirá de una forma directa, no burocrática y lo más fácil posible», agregó el portavoz.

La misma fuente dijo que «la familias padecen ahora suficiente dolor y no deben tener dificultades financieras».

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De las 150 personas que viajaban a bordo del avión, 47 eran de nacionalidad española, según las cifras del portavoz de Germanwings, aunque las autoridades españolas han señalado que fueron 50 sus nacionales fallecidos.

La compañía alemana Allianz aseguró el vuelo 4U 9525, a través de Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS), que es la aseguradora principal a todo riesgo y de responsabilidad civil de Germanwings y del vuelo que cubría la ruta Barcelona-Düsseldorf.

Como es habitual en los seguros de aviación, AGCS asume la cobertura de forma conjunta con más aseguradoras.

El primer ministro francés, Manuel Valls, no descartó problemas mentales del piloto.

De  otra parte ,el primer ministro francés, Manuel Valls, afirmó hoy que los primeros datos de la investigación hacen pensar que la causa del siniestro del avión de Germanwings está en el comportamiento «loco, incomprensible», del copiloto.

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«Hay que esperar al final de la investigación, aunque ayer el fiscal dio elementos suficientes para que podamos pensar que ese gesto loco, incomprensible, horrible, esté en el origen del choque», indicó en una entrevista concedida a la cadena «i-télé».

La Fiscalía de Marsella, tras el examen de la grabación sonora extraída de una caja negra, reveló ayer que el copiloto provocó el siniestro de forma aparentemente voluntaria, después de que el comandante se ausentara de la cabina previsiblemente para ir al servicio.

El joven, un alemán de 28 años identificado como Andreas Lubitz, accionó el sistema de descenso, bloqueó la puerta y no respondió a las reiteradas llamadas del comandante y de la torre de control.

«Todo se orienta hacia ese gesto inclasificable: criminal, loco, suicida. Cómo imaginar que un piloto en quien se tiene toda la confianza (…) precipita el avión contra la montaña tras haber cerrado la puerta e impedido que el comandante entre», dijo Valls.

Lubitz trabajaba para la aerolínea de bajo costo Germanwings, y según el primer ministro, corresponde a su empresa matriz, Lufthansa, aportar la información sobre la trayectoria y el perfil psicológico de este copiloto, que acumulaba una experiencia de 630 horas de vuelo.

Lufthansa deberá «dar el máximo número de elementos para poder entender por qué llegó a eso. (…) Las familias tienen derecho a respuestas», concluyó Valls, no sin dejar claro que todo el mundo está movilizado para esclarecer lo sucedido este martes en los Alpes franceses, cuando ese avión se estrelló con 150 personas a bordo.