En los municipios del Cauca con el Domingo de Ramos se dio inicio a la Semana Santa.

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El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa en la tradición cristiana y recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, donde fue recibido por una multitud que lo aclamaba agitando ramas de palma y olivo, símbolo de victoria, paz y esperanza. Tal como lo hicieron los feligreses en Santander de Quilichao.

El Domingo de Ramos en la Pasión del Señor  en Villa Rica se representó el gran portal por el que el mundo católico entra en la Semana Santa, un tiempo en el que se  invita a la feligresía  a contemplar los últimos momentos de la vida de Jesús.

En Caldono se recordó la entrada de Jesús en Jerusalén acogido por una multitud festiva. Ya en el año 400 se realizaba en Jerusalén la procesión de las palmas.

Pero el Domingo de Ramos no es solo una representación del pasado. Tiene un mensaje que sigue tocando corazones y un significado que invita a reflexionar sobre la humildad, la fe y el verdadero sentido del compromiso espiritual.

El significado de este día está lleno de símbolos. El burro representa sencillez; las palmas, victoria y esperanza. La escena refleja cómo Jesús eligió el camino de la humildad, a pesar de ser llamado “Mesías”. “No buscó el poder ni la fuerza, sino la entrega y el servicio. Por eso, este día recuerda la importancia de actuar con amor y sencillez, sin orgullo ni apariencias”, señaló el Vicario Apostólico de Guapi, padre Alfonso García López,

Cada Domingo de Ramos, como en Silvia las personas acuden a la iglesia con ramos de palma en las manos. Estos se llevan para ser bendecidos en esta ocasión por el Padre Francisco Javier Trujillo  Céspedes , como un gesto de fe y recuerdo de la entrada de Jesús en Jerusalén. Tras la bendición, los fieles suelen guardar los ramos en sus casas.

La procesión de Ramos en Popayán  antecedió la Santa Misa que se caracteriza enteramente por el tema de la Pasión de Jesús: esto es particularmente cierto con el texto de los Evangelios, que presentan el relato de la Pasión según el año correspondiente.

La primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías (el Canto del Siervo del Señor, Isaías 50), se convierte en una oración en el Salmo 22, con el estribillo Dios mío, Dios mío”, ¿por qué me has abandonado?”. Un temor que, sin embargo, no impedirá a Jesús obedecer al Padre hasta la muerte en la cruz”, como recuerda el texto de Filipenses, elegido como segunda lectura.

La Semana Santa no es una celebración de “duelo” y “lamento”,  explicó el padre  Héctor Holguín de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Puerto Tejada, sino la semana que expresa el corazón del misterio pascual, cuando Jesús da su vida por nuestra salvación: por amor Jesús se hizo hombre, y por amor da su vida. En esta obediencia, Jesús ama al Padre y ama a los hombres que vino a salvar”.

En el Domingo de Ramos desde la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Santander de Quilichao se  ofreció una interpretación de nuestra vida y  destino. Cada una de nuestras penas y dolores encuentra una respuesta en Jesús: ante preguntas como por qué sufrir, por qué morir, por qué tomar tantas decisiones incomprensibles a los ojos humanos, Jesús no nos dio respuestas vagas, sino que con su vida nos dijo que está con nosotros, a nuestro lado. Hasta el final. Nunca estaremos solos en nuestra alegría y en nuestro sufrimiento. Jesús está allí.

Esta celebración  en Miranda  los párrocos pidieron  ser entendida, más que con palabras, con silencio y oración; tratando de entrar en ella con el corazón.

 

Redacciòn