Ingenio La Cabaña entrará en paro ante la crisis que amenaza la estabilidad de 2800 trabajadores.

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El Ingenio La Cabaña, un pilar agroindustrial del norte del Cauca y el sur del Valle, enfrenta actualmente una de las crisis financieras y sociales más severas de su historia de 80 años.

Este lunes 9 de febrero hubo cese de labores de las distintas áreas como cosecha, fábrica, molienda, talleres agrícola y campo, debido a la demora en el pago de las tres últimas quincenas, además  de  haber sacado un personal a  vacaciones no remuneradas  como del pago en seguridad social en  salud y aportes a pensiones.

Según se conoció la empresa estaría pagando en las próximas horas hasta  un 70% de  una  quincena ante la  iliquidez de caja, en tanto se  espera que se establezca un diálogo directo con los dueños, directivas como el gerente general Luis Enrique Saavedra Pardo, delegados del Ministerio de Trabajo provenientes de Bogotá y los distintos sindicatos para  avaluar la delicada situación.

Los puntos críticos de esta situación incluyen:

  1. Colapso Financiero y Reorganización

Deudas masivas: En 2024, la empresa acumuló deudas superiores a los $1.26 billones de pesos.

Proceso de Ley 1116: Debido a este alto endeudamiento, la Superintendencia de Sociedades admitió al ingenio en un proceso de reorganización empresarial en mayo de 2024 para evitar su liquidación y permitir la refinanciación de sus compromisos.

  1. Conflictos Sociales y Operativos

Impago a proveedores: En julio de 2025, colonos afrocolombianos de Guachené realizaron protestas y bloqueos debido a retrasos prolongados en los pagos por la caña entregada.

Tensiones de tierras e inseguridad: La empresa ha atribuido parte de su crisis a las constantes confrontaciones con comunidades locales, invasiones de tierras y la inseguridad jurídica en la región.

Despidos: En 2023 se reportó la desvinculación de más de 570 empleados como medida de ajuste ante la imposibilidad de operar con normalidad en ciertas áreas.

  1. Impacto Regional

Riesgo laboral: La crisis amenaza directamente la estabilidad de más de 1.300 trabajadores directos y 1.500 indirectos, además de afectar a cientos de pequeños cultivadores y proveedores locales.

Incertidumbre gremial: A inicios de 2026, surgieron preocupaciones sobre posibles estrategias jurídicas que podrían llevar al cierre definitivo de la planta, lo que dejaría un vacío económico devastador en una zona históricamente golpeada por el conflicto.

 

Actualmente el ingenio azucarero está en la incertidumbre de un receso general para justificar un mantenimiento y el evidente paro de los trabajadores, que exigen y reclaman sus derechos salariales y prestacionales como lo expresaron en una  Asamblea informativa.  Preocupando el atraso en los pagos de los  salarios de sus trabajadores y la demora en el compromiso con los  proveedores e  impuestos con los  entes  territoriales en su área de influencia.

La compañía fundada por la familia visionaria de origen hebreo en cabeza de Moisés Seinjet oriundo de Rumanía, ha sido pionera en cogeneración de energía (1995) y cuenta con una de las primeras Zonas Francas Agroindustriales del país, originadas en la  Ley 218 de 1995  o Ley Páez  y  Su objetivo era generar empleo, aunque con resultados mixtos en el desarrollo regional, intenta mantener su operatividad mediante un plan de transformación organizacional, pero la falta de liquidez y las tensiones sociales siguen siendo obstáculos críticos para su recuperación.

Diversos sectores advierten que esta situación podría favorecer la concentración del sector azucarero en manos de los grandes ingenios del Valle del Cauca, controlados por poderosos grupos económicos, en detrimento de modelos productivos regionales, incluyentes y socialmente sostenibles. Menos ingenios regionales implican mayor concentración del mercado, mayor poder económico y menos oportunidades para los pequeños productores.

La historia del sector respalda estas preocupaciones. En décadas anteriores, la concentración empresarial y la mecanización desplazaron a miles de corteros y pequeños proveedores. Hoy, comunidades y trabajadores temen que esa misma lógica se imponga nuevamente, esta vez a través de la vía jurídica, profundizando la desigualdad y debilitando la economía regional del norte del Cauca.

Mientras trabajadores, corteros de caña y pequeños proveedores adelantan esfuerzos para mantener en funcionamiento el ingenio cuya planta está ubicada en Guachené, pero como complejo agroindustrial ocupa a trabajadores  de Puerto Tejada,Padilla,Corinto, Padilla, Villa Rica y Santander de Quilichao, se advierte que, presuntamente, el gremio que representa al sector estaría impulsando una estrategia jurídica que podría conducir al cierre definitivo de la planta. Para las comunidades afectadas, surge la inquietud de si se trata de una coincidencia o de una acción deliberada que desconoce el impacto social de esta decisión.

 

 

 

Redacciòn