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Por: Alvaro Miguel “El Negro” Mina.
Cuando todo parecía derrumbarse; en una cálida y amable reunión entre los empresarios Ralph Mercado, “El Negro” Mendoza, Doña Celia Cruz, y el Abogado Ley Martin, se concretó la presencia de las Estrellas de Fania, en Barranquilla.
El encuentro se llevó a cabo en las oficinas de Ralph Mercado, en pleno corazón de Manhattan, en New York, Capital del Mundo.
Sin un peso sobre la mesa, ni en las cuentas bancarias, Ley Martin, le expuso al empresario artístico, Mercado, la idea de realizar un concierto musical en la Capital del Caribe.
Qué artistas tienes pensado, Ley; preguntó Mercado?.Por ahora los qué usted me diga.
Doña Celia Cruz, quién escuchaba, detenidamente a Ley, le exclamó: “No me cuentes tus problemas, dime de qué manera te puedo ayudar..?”.
Con su presencia y el resto girará al rededor suyo, le replicó, Ley Martin. Doña Celia, conmovida por su respuesta, le dijo: “Yo voy, y no le cobro un sólo peso”.
Ante ésa noble y grata respuesta de la “Guarachera de Cuba”, y el asombro de Ralph Mercado, comenzó la búsqueda de otros artistas.
Fue tal la sorpresa de Mercado, por el rotundo (sí) de Celia, qué acto seguido, tomó a Ley Martin, de su hombro y le dijo: “Celia, es sinónimo, de respeto, organización, señorío, nobleza, y recuerda; ella es nuestra estrella, se ve qué te estima demasiado. Con ella es todo muy preciso, en orden, puntual, y al pie de la letra”.
Qué otro artista quieres Ley? “Me gustaría, Pete “Conde” Rodríguez. Por favor localizalo, está en Puerto Rico, le dijo a su secretaria el empresario, Mercado. !»
Si está “Celia”, yo también voy al concierto! aseguró, El Conde. De momento pidió los tiquetes y un anticipo.
Ley Martin, se comunicó con Roberto Blades en Panamá, quién también apoyó la causa, sin contratiempos.
Vale anotar que el periodista Erasmo Padilla, Premio Simón Bolívar de periodismo, escritor de los libros sobre el Benny Moré y la biografía autorizada de Tite Curet Alonso, en Carne Viva, hoy radicado en EEUU, era el locutor de moda.
Oscar De León, quién se encontraba de promoción en New York, y el hijo de trastalleres, Andy Montañez, ante una llamada de Mercado, y la presencia confirmada de Celia Cruz, dieron su voto afirmativo al evento.
Cómo en un Castillo de Naipes, todas las cartas de juntaron en pro de la grandeza del Concierto. El venezolano, Naty Martinez, quién por esa época promocionaba los temas: Que Hablen y Amor Anónimo, confirmó la asistencia con su Orquesta, para acompañar a Doña Celia Cruz.
Algo más Ley? preguntó Mercado. “Me gustaría Héctor Lavoe. No ha si no me meto, Lavoe, es excelente artista pero, es un niño, muy voluble, informal, impuntual, pero obediente. Para Lavoe, búscate a Héctor Maisonave, el es el único que lo controla”.
La única condición que planteó, el empresario y cineasta Ralph Mercado, fué colocar el nombre de Doña Celia, en el extremo izquierdo, bien grande, en el afiche promocional.
Una cita pactada en los camerinos del Club El Corzo, a las 2 AM, permitió concretar la presentación en Barranquilla, de Héctor Lavoe. “Tranquilo Ley, yo te lo llevo, cómo sea a Barranquilla”, le dijo el Manager, Maisonave.
Ése día en el Corzo, Lavoe, luego de un altercado con Henry Fiol, por su demora en tarima, le grabó una promoción a Ley Martin, confirmando su presencia el jueves 21 de agosto de 1986, en la Puerta de Oro de Colombia.
De regreso a Barranquilla, Ley Martin y El Negro Mendoza, dueño de Los Adolescentes, con la asesoría del hoy Gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, montaron toda la logística para el evento en el Estadio Romelio Martínez, el día 21 de agosto de 1986.
El trombonista Alberto Barros, fue el encargado de organizar la Orquesta con las Estrellas colombianas, entre otros músicos: Jorge Gaviria, Moris Jiménez, Fabio Espinoza, Alvaro Pava y Joe Arroyo.
Con el Canal RCN TV, el Hotel Cadebia, las emisoras, y el periódico El Heraldo, se realizaron canjes, para la trasmisión en directo y fomentar el concierto.
Los artistas y Raph Mercado, llegaron dos días antes, se logró una muy buena promoción, el Estadio Ramelio Martinez, albergó unos 25 mil espectadores. Y, Barranquilla, vivió todo un jolgorio musical.
El extinto periodista y maestro de la crónica urbana, Ernesto McCausland, vinculado al Periódico El Heraldo, solicitó entrevistas exclusivas, con Doña Celia Cruz y Héctor Lavoe.
Luego de dos horas de maquillaje y reparaciones locativas en el Salón de Belleza del Hotel, la diva de la Salsa, atendió al comunicador y realizó un estudio fotográfico, en casa Sparta, de Enrique García.
La Capital del Caribe, según cuentan los asistentes al evento, vivió el mayor éxtasis musical de su historia, hasta ese momento con todas éstas figuras del fenómeno salsero del momento, desde New York.
Previo al concierto del Estadio Romelio Martínez, Celia Cruz, se presentó en el Teatro Amira De La Rosa, acompañada por la Orquesta de Naty, con un lleno total de 800 personas y cómo siempre la Reina Celia Cruz, brilló con lujo de detalles.
Y, llegó la hora esperada del Concierto, el día jueves 21 de agosto de 1986; se había acordado que el cierre del certamen sería a cargo de la «Guarachera de Cuba», Celia Cruz.
Comenzaron a salir a tarima los artistas:
Abrió plaza Naty y su Charanga, la locura.
Luego las Estrellas Colombianas, lideradas por el trombonista y compositor Alberto Barros, acompañaron a Joe Arroyo, Roberto Blades, Pete Conde, Andy Montañez y Oscar de León.
Cómo cosa extraña Héctor Lavoe, no aparecía y le tocó subir a tarima, a Doña Celia Cruz, con un estadio a reventar, luciendo un impecable vestido largo de lentejuelas, entallado y unos bellísimos zapatos, que con su mágico cantar, se imponía en el Romelio Martínez.
Luego de tirar las cartas, Lavoe, fué localizado encerrado en el hotel, hasta donde llegaron Ley Martin y El «Pollo» Ira, en busca del hijo de Machuelito. Al solicitar su presencia El Cantante de los Cantantes, le solicitó un medicamento, el cual fué adquirido en una Botica de la 75 con 43.
Diez minutos después de la ingesta, del la susodicha medicina, Lavoe, luciendo una pinta boricua, abordó el auto del «Pollo» Ira y llegó hasta el Estadio, Romelio Martínez, dónde fue recibido con el fervor salsero y admiración del momento.
Antes de subir a Tarima, Makauslan, logró la entrevista con Lavoe, dónde le expresó una de para la posteridad: «Es chevere ser grande, pero en más grande ser chevere».
El cierre de Héctor Lavoe, fue apoteósico interpretando: El rey de la Puntualidad, El Periódico de Ayer y su éxito Mi Gente. Fue tanta la Euforia y entrega en tarima que Lavoe, terminó cantando sin camisa y sin zapatos.
Esa noche fue de una fantasía musical con todas éstas estrellas, vinculadas al Sello Fania, al final todo culmino feliz mente, para el abogado Ley Martin, el empresario Ralph Mercado, el hijo del Brooklyn, la reina Celia Cruz, Héctor Lavoe, Pepe Conde, Naty Martinez y Orquesta, Andy Montañéz, Oscar De León, Roberto Blades, y Joe Arroyo.
Además de la agrupación colombiana, lideradas por Alberto Barros, la cual sirvió de marco musical a estos talentosos cantantes.
Así como El Rey Enrique de Borbón, plasmo su frase: » París bien vale una misa». 1594.
Barranquilla, la Patria Chica, del abogado y periodista Ley Martin, compadre de Don Rafael Ithier, quién bautizo al Gran Combo, cómo: «La Universidad de la Salsa».1983.
Recuerda hasta en los «Chirivitales», se dan flores aromáticas.
Felicitaciones al creativo compadre, Ley Martin.












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