Tras amenazas  de  bandas criminales en su contra exmilitar debió salir del país

 

Un ex sargento del Ejército Nacional quien por muchos años durante  su  carrera militar combatió los grupos armados insurgentes y paramilitares debió abandonar Colombia ante los inminentes peligros  que  corría  sus vidas  junto a su esposa e  hijo.

Se trata del ex Sargento  John Harvey Sepúlveda Otálora,  su  esposa Diana Marcela Tobón Sánchez  e  hijo  Daniel Felipe Sepúlveda, quienes debieron abandonar su  patria y desde el exilio esperan la  protección a fin de reorganizarse y salvaguardar sus  integridades.

 Sepúlveda Otálora, siendo activo del Ejército le tocó combatir a las Farc, Eln, Bacrim, Narcotráfico, el Clan del Golfo y hasta las “Águilas Negras”, asumiendo con toda la responsabilidad del caso que  como uniformado le  correspondía contra los violentos y delincuentes.

Egresado de la Escuela de Suboficiales “Sargento Inocencio Chínca” en la base de Tolemaida, fue asignado al Batallón de infantería número 31 Rifles en Caucasia Antioquia donde demostró gran capacidad y sacrificio patriótico.

El ex militar participó en operaciones especiales, siendo asignado en el año 2016 a la Brigada móvil No 21 Batallón 157, jurisdicción: Chaparral Tolima, con acciones en Ataco, Rio Blanco, y Planadas, donde se desempeñó en logística, abastecimientos, tesorería, y armamento, además de participar en operaciones de control Militar de Área, de acción cívico-militar con la población civil, operaciones ofensivas contra los grupos armados ilegales.

Su trabajo siempre estuvo dirigido a combatir de frente  grupos criminales como : Las  disidencias de las FARC, ELN, BACRIM, NARCOTRAFICO, Águilas Negras, y el Clan del Golfo,  en cuyos operativos se realizaron  capturas, desmovilizaciones, recuperación de menores, acciones Psicológicas con la población civil, para evitar que los muchachos, especialmente adolescente fueran reclutados, y en donde se hablaba y entregaban recomendaciones a los padres de familia.

John Harvey Sepúlveda Otálora también se  destacó en la milicia colombina por su disposición para dialogar con las  comunidades campesinas en el propósito del Ejército Nacional de trabajar  con el objetivo principal de garantizar la protección de los derechos humanos de todos los pobladores, proteger activos estratégicos  como  redes eléctricas, carreteras e  infraestructura pública.

Desde  enero del  2018   comenzaron las  amenazas en su  contra dejándole  una carta de las disidencias de las FARC, la que recibió su señora esposa,  Diana Marcela Tobón Sánchez y en ese mismo mes cuando su cónyuge madruga  a trabajar le  abordan dos sujetos en una  moto que se identifican como supuestos integrantes de  “Águilas Negras”, lo que les  obligó  a  retirarse un 1 de marzo del mismo año y trasladarse a  la  ciudad de  Villavicencio, hasta donde siguieron los  seguimientos de los  grupos delincuenciales.

El ex militar y su familia, debió  posteriormente radicarse en Bogotá y como guarda de seguridad de Andiseg  continuaron las  amenazas y seguimientos , en donde logró defenderse al activar su arma de dotación desde la portería.

Ante estos reiterados hechos el Sargento Sepúlveda, su esposa e hijo, viajaron a Chile y el 14 de abril del 2022 lograron llegar a Países Bajos.

En diferentes operativos de la fuerza pública han sido incautados memorias Usb, documentación clasificada, fotografías y listados con nombre y números de documentos de personal civil, miembros activos, personal en uso de buen retiro y veteranos del Ejercito se pudo evidenciar que dentro de este decomiso se encontraban en los listados como objetivo militar entre otros, el nombres de John Harvey Sepúlveda Otálora.

Por  su  parte la Defensoría del Pueblo, en cumplimiento de su labor institucional de impulsar la política de prevención de violaciones a los Derechos Humanos (DD.HH.), monitorea y advierte acerca de las situaciones de riesgo que puedan tener  los ex integrantes de  la  fuerza  pública en el contexto del conflicto armado, la violencia sociopolítica y otros fenómenos de violencia conexos; en la misma medida ha querido promover acciones de  protección a  ex militares y ex policías amenazados, así como del fortalecimiento institucional y comunitario para el diseño e implementación de estrategias y mecanismos de prevención, así como de impulso a las acciones del Estado en busca de mitigar o superar los riesgos advertidos por los amenazados.

En consecuencia, cualquier acción violenta contra sus derechos de los servidores públicos de las  fuerzas armadas y sus  ex integrantes como el caso del ex sargento  Sepúlveda Otálora,tiene un impacto negativo para sus  familias, las instituciones a las  que pertenecieron, las comunidades y la sociedad en general, pues genera daños profundos para sus familias, sus entornos y el tejido social. De ahí que cuando se quiere acallar a un ex militar  que en ejercicio de sus  deberes legales y constitucionales, buscaba la protección de las  comunidades y el Estado de  Derecho, esto afecta intereses de diversos sectores,  y el mensaje más contundente, hay que abogar por sus vidas y sus seres queridos.

Redacciòn