Gobierno de Gustavo Petro anuncia obras en el Parque Nacional Gorgona en el Pacífico Caucano

El proyecto iniciado en el mandato del ex presidente Juan Manuel Santos Calderón, cuestionado por sus impactos ambientales, contempla la ampliación de una estación de guardacostas, la instalación de un radar y la construcción de un muelle.

El Gobierno de Gustavo Petro Urrego  ha anunciado este lunes que seguirá adelante con varias obras planeadas en la isla Gorgona, un paraíso natural en el Océano Pacífico, a 28 kilómetros de la costa del Cauca.

La única isla continental colombiana en el Océano Pacífico albergó una cárcel de máxima seguridad entre 1960 y 1984. Tras su clausura, dio paso a la creación del Parque Nacional Natural Gorgona, que cuenta con 61.687 hectáreas y comprende la isla, la vecina Gorgonilla y una enorme área marina. En la zona se encuentran corales únicos, tortugas marinas, delfines y ballenas jorobadas.

 Los ministerios de Ambiente, Defensa y Comercio han asegurado en una rueda de prensa que han tomado en cuenta las preocupaciones de expertos y activistas ambientales en un proyecto que incluye la ampliación de una estación de guardacostas, la instalación de un radar, la construcción de un muelle y la creación de un centro de investigación ambiental. “Esta interacción [con los críticos] ha sido fructífera y ha fortalecido aspectos sin los cuales este proyecto de la Armada aisladamente no necesariamente hubiera sido beneficioso”, comentó la Ministra de Ambiente, Susana Muhamad.

Una de las modificaciones principales es que Estados Unidos ya no proveerá el financiamiento para la instalación del radar.

El jefe de la cartera de Defensa, Iván Velásquez, ha remarcado que el presidente ha instruido a la Armada para que aporte los recursos necesarios y que los fondos del país norteamericano sean destinados a proyectos de transición energética en la isla.

Asimismo, el funcionario ha señalado que no se construirá una base militar, sino que se ampliará y modernizará la estación ya existente de guardacostas —pasará de 17 a 28 infantes de la Marina—. “No hay ninguna posibilidad de que Estados Unidos sea parte del manejo de la estación de guardacostas, el radar o la información”, ha asegurado.

Los ministros de Ambiente y de Defensa han enfatizado en que la estación es fundamental para la seguridad en la zona. Muhamad ha mencionado el reforzamiento de los controles de la pesca ilegal y la creación de un nuevo centro de monitoreo ambiental.

Velásquez, en tanto, ha agregado que la ampliación se enmarca dentro de la política presidencial de “combatir a los grupos armados ilegales” que azotan el Pacífico colombiano. “Va a incrementar nuestra capacidad de controlar el tráfico ilícito de estupefacientes”, ha prometido.

El otro punto central es la instalación de un muelle de 135 metros que, según las alertas del Comité de Científicos de Gorgona, puede generar que las ballenas y sus crías choquen con embarcaciones.

Velásquez  indicó de que las obras comenzarán a todo vapor en los próximos días para que estén terminadas antes del 30 de junio, cuando empieza el periodo de avistamiento de ballenas jorobadas.

Muhamad, por su parte, ha afirmado que los pilotes solo se podrán edificar cuando la marea esté baja y no haya mamíferos alrededor. El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña, ha agregado que el muelle es necesario porque hoy en día los turistas desembarcan “en condiciones terribles”.

Las expectativas son aumentar el número de turistas de 7.500 anuales a 10.000 o 12.000, de acuerdo con las declaraciones del director de Parques Nacionales, Luis Olmedo Martínez. “El tema no es de cantidad, sino de calidad de la experiencia”, ha comentado en referencia al trazado de senderos, la remodelación de bodegas y la construcción de torres de avistamiento.

La ministra de Ambiente, por su parte, ha señalado que hoy en día no hay infraestructura adecuada para albergar una “gran afluencia de turistas”.

La transición energética contempla la construcción de paneles solares en las casas. Además, se modernizará una vieja hidroeléctrica que abastecerá el radar y evitará que se utilicen canecas de combustible y una planta de diésel. “Le damos razón a los ambientalistas que, en el marco de la transición energética, ven esto [el uso de combustibles] como algo que no tiene sentido”, ha reconocido Muhamad.

El colectivo Unidos por Gorgona, una de las agrupaciones que se opone al proyecto, ha rechazado el anuncio y ha indicado que plantearán sus reclamos en una nueva audiencia pública que se realizará en Cali en los próximos días. “Quieren convertir a Gorgona en ejemplo de turismo sostenible y al mismo tiempo en una estación de guardacostas para control de narcotráfico. ¿No es incoherente? Esto es convertir un lugar en objetivo militar que pone en riesgo la seguridad de turistas y guardabosques”, se lee en un mensaje difundido en X tras las explicaciones de los ministros. “Estamos a favor del control de las economías ilícitas pero Gorgona no es lugar y tenemos argumentos técnicos y datos que lo demuestran”.

El comité Salvemos Gorgona, por su parte, ha considerado en un comunicado que el anuncio del Gobierno es “un lavado verde” que llevará a la destrucción de la isla. “En los anuncios se olvidaron completamente de la conservación [de especies], que es la finalidad principal del Parque Nacional Natural Gorgona”, se lee en el texto, que también recuerda que que el proyecto enfrenta un proceso en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Según la agrupación, las adecuaciones mantienen “Este es otro intento de maquillaje (…) a un proyecto militar inconveniente, ilegal e ilegítimo quetodos los impactos nocivos a las especies endémicas de la isla”.  lesiona la biodiversidad y entrega Gorgona a intereses extranjeros”, señala el comunicado.

El proyecto se gestó durante el Gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018). En 2015 se expidió una licencia ambiental que daba vía libre a la construcción de una estación militar de dos niveles, un muelle de 163 metros, una torre de 50 metros para un radar, una planta de aguas residuales, un depósito de residuos sólidos, un acueducto con un tanque de reserva de agua potable y senderos peatonales de más de un kilómetro. Organizaciones ambientales y comunidades de la zona criticaron desde entonces el proyecto. Alegan que afectaciones como el aumento del ruido y de la iluminación pueden dañar a las ballenas, las tortugas y los murciélagos, entre otros animales.

Redacciòn