El único proyecto ambicioso de amplias connotaciones hacia el futuro de Puerto Tejada que quedó incluido en el recientemente aprobado Plan de Desarrollo Nacional del gobierno del Presidente Gustavo Petro ha sido la iniciativa de construir un Parque Tecnológico Ambiental (PTA).
Los Parques Tecnológicos Ambientales (PTA) son espacios en donde se desarrollan procesos que aportan al avance tecnológico, pero a su vez, se construye la conservación del entorno y la cultura ambiental.
Los parques tecnológicos suelen funcionar como centros para capitalizar el conocimiento y son conocidos mundialmente por promover la investigación científica y tecnológica, sin embargo se instalan al lado de los rellenos sanitarios o basureros a cielo abierto los cuales son un área ubicada en la superficie, en donde se depositan las basuras para que antes o después de recibir algunos tratamientos, sean terrenos en donde se acumulan desechos sólidos que deben ser preparados previamente para evitar la degradación del suelo, la contaminación de las fuentes de agua y de la atmósfera.
En Puerto Tejada viene funcionando el predio de El Cortijo en el cual hace varias décadas funcionó la Granja Experimental de Fedecacao, como relleno sanitario en donde se vierten los desechos de esta población y según denuncias de veedores cívicos y algunos dirigentes comunitarios de otros municipios por el beneplácito del operador y la falta de control de las autoridades ambientales y administrativas de la región.
La celda de contingencia transitoria de El Cortijo se encuentra ubicada a dos kilómetros del casco urbano del municipio de Puerto Tejada, lo cual ha llevado a lo largo del tiempo a malestares como malos olores, contaminación visual, una futura eminente afectación de las aguas que bordean y bañan el territorio Portejadeño como las del río Guengüé, afluente del Río La Paila y este del Río El Palo que es depositario final al Río Cauca.
Una vez se realice el estudio y diseño correspondiente para construir lo que podría ser Parque Tecnológico Ambiental (PTA) de Puerto Tejada o del Norte del Cauca, iniciativa propuesta por la Gobernación del Cauca, junto a las correspondientes consultivas de los Consejos Comunitarios de las Comunidades Negras de la zona y con la inclusión del proyecto en el Plan Nacional de Desarrollo-PND, se contaría con los recursos necesarios para que sea este macro proyecto un modelo referente para la región, lo que implicaría que El Cortijo si sigue funcionando como está concebido entraría a ser recibir los lixiviados y desechos sólidos de municipios aledaños.
En el Parque Tecnológico Ambiental (PTA) de Puerto Tejada o del Norte del Cauca se harían entonces: Tratamiento de lixiviados y clasificación de flora, caracterización de residuos, compostaje y aprovechamiento y remediación de suelos, aprovechamiento de los residuos , buscando mitigar los impactos sobre el medio ambiente, como una PTAR planta de tratamiento de agua residual, ecobodega de almacenamiento de residuos recuperables y el horno de incineración de residuos especiales y peligrosos.
El cual debería tener un bioindicador que evidencie el tratamiento integral que se le realiza a los residuos que se reciben en el lugar, demostrando que al convivir cerca de los procesos de disposición final no sufren ninguna afectación en su salud y el entorno ambiental.
Actualmente es evidente que El Cortijo no ha sido construido y diseñado como un verdadero relleno sanitario bajo las normas vigentes colombianas (RAS 2000) y estándares internacionales (IFC del banco Mundial), bajo un sistema que permita mediante procesos de evaporación, recirculación y aspersión, realizar un tratamiento limpio sin afectar las fuente hídricas aledaña a escasos 600 metros como lo es el Río Guengüé.
Recordemos que los rellenos sanitarios mal diseñados producen un exceso de gases efecto invernadero (GEI) como metano y bióxido de carbono. Asimismo, las lixiviaciones de escurrimientos tóxicos pueden afectar el subsuelo y los mantos freáticos y por ello en el caso de Puerto Tejada con el Cortijo cuya celda autorizada por la CRC está a punto de colmatarse, reviste de una alerta pues la situación ha sido calificada como muy preocupante por la Defensoría del Pueblo por denuncia de algunas organizaciones y líderes sociales como Javier Campo.
Ha sido el propio Defensor Nacional del Pueblo Carlos Camargo Assís quien ha llamado la atención sobre este caso quien en una alerta temprana ha manifestado que para “Garantizar los derechos de las comunidades, hemos realizado incidencia sobre este y otros 9 sitios de disposición final con el ánimo de identificar oportunidades de mejora en el manejo de los residuos. También hemos presentado requerimientos y formulado recomendaciones para proteger los derechos al ambiente sano, a la salud, la vivienda digna y la prestación eficiente y oportuna de servicios públicos”.
Desde su Delegada para los Derechos Colectivos y del Ambiente la Entidad también observó que existen bajos avances en materia de aprovechamiento e implementación de tecnologías que eviten la disposición de residuos, sin que antes tengan el respectivo tratamiento y/o separación. Ante esta situación la entidad hizo un llamado para que de forma más efectiva, exista una intervención y articulación intersectorial que permita aplicar los principios de economía circular.
La Defensoría del Pueblo igualmente instó a los ministerios de Ambiente y de Vivienda para que se revisen los términos de referencia sobre la construcción de rellenos sanitarios y se adecuen temas como la participación ciudadana.
Por ahora solo es un proyecto e iniciativa que alerta a la comunidad y que se espera oficialmente las autoridades den información concreta sobre la suerte de este Parque Tecnológico Ambiental (PTA) que despierta más dudas que soluciones reales para remediar el impacto ambiental que se ha generado en torno al funcionamiento del vertedero de la disposición final de basuras en Puerto Tejada.







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