En la noche de este 25 de mayo, el Palacio de Justicia de Tuluá, Valle del Cauca, ardió luego de fuertes disturbios que se vivieron en la zona en medio de las protestas sociales en ese municipio.
En un acto reprochado por la comunidad y la justicia colombiana, un grupo de personas le prendieron fuego a las instalaciones del Palacio de Justicia.
El Cuerpo de Bomberos de Tuluá aseguró que unidades del organismo lograron acercarse al edificio y hacer un proceso de refrigeración de las paredes para evitar que las llamas se extendieran a otras viviendas.
El ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orejuela, se pronunció a través de su cuenta de Twitter: “Rechazo y condeno estos actos de terrorismo que buscan sembrar caos y miedo. Ataques como los de esta noche en Tuluá dejan de ser vandálicos y se convierten en actos terroristas. La protesta pacífica es legítima, la violencia es delito”.
Así mismo, el Consejo Superior de la Judicatura condenó la destrucción del palacio. “La puesta en peligro de vida e integridad de servidores de despachos judiciales. ¡Los actos violentos deben cesar! La prioridad es la vida y la justicia, garante de derechos fundamentales de los ciudadanos”, indicaron.
Y agregaron: “Actos violentos como el sucedido en Palacio de Justicia de Tuluá ya ha ocurrido en otras sedes judiciales. La destrucción de expedientes no puede ser un fin, pues obstaculiza el propósito de construir una sociedad más justa”.
Por su parte, el Departamento de Policía Valle del Cauca invitó a la ciudadanía a denunciar si conoce a alguien relacionado con este incendio. “Si tiene información que permita dar con los responsables de los hechos vandálicos en Tuluá, comunicarse a través de la línea 123 de la Policía, garantizamos absoluta reserva”, escribieron en la red social.
El fiscal General, Francisco Barbosa, también condenó los hechos de vandalismo y los calificó de “terrorismo”, señaló que la entidad dará prioridad a la investigación sobre estos hechos para esclarecer quién está detrás.
En las manifestaciones también atacaron la sede de la Alcaldía Municipal y otras edificaciones cercanas como almacenes comerciales ubicados en el centro, entidades bancarias y concesionarios de vehículos.
El comando de la Policía de Tuluá confirmó que 20 personas adultas y dos menores de edad fueron conducidos de manera preventiva tras la recuperación de la movilidad en las zonas norte y sur de la localidad.
Estos hechos vandálicos se habrían presentado además en varios establecimientos comerciales luego haberse despejado una de las vías del principal corredor vial que pasa por este municipio.
Por su parte, en Buga, también Valle del Cauca, hubo disturbios luego de la intervención del Esmad de la Policía en el bloqueo de puente lechugas.
Por medio de un documento oficial, el Ministerio de Defensa reportó que hasta el 25 de mayo se han registrado en el país 4.983 manifestaciones, 1.905 marchas, 2.446 bloqueos, 532 movilizaciones y 23 asambleas en todo el territorio nacional.De las mismas se derivan 1.138 disturbios e igual número de intervenciones por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).





Debe estar conectado para enviar un comentario.