“La gente tiene mucho miedo”. Obispo de  Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo

“La gente tiene mucho miedo”. Con estas palabras el obispo de Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo Montoya, explicó la delicada situación social y de orden público que enfrentan los ciudadanos en el puerto vallecaucano  sobre el Pacífico.

“Aquí en Buenaventura todos saben dónde están los bandidos pero nadie denuncia porque los matan’’ aseguró  el prelado  diocesano.

“Parece a veces que estuviéramos en Medio Oriente, en Afganistán, en un país de terror. Es una situación de alarma constante. Estamos en medio de ejércitos del mal financiados por el narcotráfico”, dijo el alto prelado de la iglesia.

Sobre las reuniones gubernamentales cuando se registran las masacres así dijo: “Estamos hartos de consejos de seguridad”. Al referirse sobre las  últimas  medidas  adoptadas  por  el  gobierno de  reforzar el pie  de  fuerza  para hacerle  frente  a  las  bandas  criminales que  delinquen en esta  población del  litoral  Pacífico  Vallecaucano.

Según el Obispo, la criminalidad lamentablemente permea casi todos los niveles de la sociedad.

“Hay Policía corrupta que se deja comprar con dinero para la droga, para los delincuentes. Tenemos gente en las administraciones que han sido corrupta. Les interesa que los malos simplemente hagan acuerdos entre ellos para que no dañen la imagen del gobernante, pero el tema de la droga, de las cocaína, de las armas, de las economías ilegales y de la extorsión sigue vigente; es un tema estructural porque coge todos los elementos de la sociedad”, declaró sin tapujos.

“Pueden coger 10, 20, 100, 200 personas, pero hay miles que están detrás de este negocio tan grande como es el de la droga”, agregó el prelado católico.

Explica el jerarca católico, que lo más probable es que los integrantes de organizaciones ilegales de manera estratégica aminoren la intensidad de su accionar criminal por estos días, con el fin de evitar llamar más la atención y de esta manera no perjudicar sus negocios.

“Tranquilitos se van a quedar por estos días los bandidos, con sus fusiles, sus armas, pasando droga, hasta que haya otra situación de conflicto entre ellos y la comunidad vuelva a sufrir esas consecuencias de esta situación que es estructural, de la sociedad y de toda la comunidad de Buenaventura. Sabemos que es un tema estructural porque coge todos los elementos de la sociedad”, sostuvo.

Jaramillo Monoya denunció que toda obra que se va a hacer en puerto tiene que pasar por las manos de los bandidos  corruptos.

‘‘Ellos tienen el 30 o el 40% de cualquier pavimentación, arreglo de escuelas, mejoramientos, ayuda para el acueducto, porque ellos manejan esos mercados. Es una situación estructural, muy profunda”, añadió.

Finalmente el obispo de Buenaventura anunció que el miércoles en puerto, miles de personas se tomarán las manos a lo largo de 22 kilómetros como una gran cadena humana en protesta por los hechos de violencia que sacuden este Distrito Portuario.

 

 

 

 

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