Duque ordena que en el 2020 la Fuerza  Pública debe estar toda en  las calles combatiendo la delincuencia

La nueva Política de Convivencia y Seguridad Ciudadana es para enfrentar el delito callejero y la reincidencia y para que nos sintamos orgullosos de nuestra Fuerza Pública, dijo el Presidente Iván Duque durante la presentación de esta estrategia.

En la presentación de la Política de Convivencia y Seguridad Ciudadana, el Mandatario de  los  colombianos  Iván Duque  Márquez subrayó que “Colombia no es como algunos han tratado de tildarnos, un país violento. No, ha sido un país violentado por la criminalidad, y que ha pretendido ser violentado por la criminalidad a lo largo de la historia de distintas maneras”.

Enfatizó que “la cultura de Legalidad es la piedra angular de esta política. Prevención, pedagogía, llegarles a las familias e involucrar a las familias en este trabajo”.

Pidió, además, que “en esta Navidad, donde nos encontremos con un policía o con un soldado estrechemos su mano o le demos un abrazo de gratitud, porque todos nos sentimos orgullosos” de los héroes de la patria.

“Esta es una política para todos los colombianos. Esta es una política para enfrentar el delito callejero. Esta es una política para enfrentar la reincidencia y esta es una política, también, para que nos sintamos orgullosos de nuestra Fuerza Pública”.

Con estas palabras, el Presidente Iván Duque Márquez les presentó este viernes a los colombianos la Política Marco de Convivencia y Seguridad Ciudadana, en un acto que se llevó a cabo en la Cancha Cubierta del Polideportivo la Paz, de la Comuna 6, en Medellín (Antioquia).

El Presidente Iván Duque Márquez les presentó este viernes a los colombianos la Política Marco de Convivencia y Seguridad Ciudadana, en un acto en la Comuna 6, barrio Pedregal, en Medellín.

Al evento asistieron, entre otros, el Ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo; la Ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez; el Consejero Presidencial para la Seguridad Nacional, Rafael Guarín; el Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el Gobernador de Antioquia, Luis Pérez.

Colombia tendría 34.000 policías más en cuatro años. Esa es una de las metas clave que traza la nueva política de seguridad y convivencia ciudadana, presentada este viernes por el presidente Iván Duque Márquez en Medellín.

Con esa medida se busca tener más efectivos que estén enfrentando la delincuencia y garantizando la seguridad en las calles. La disminución del cuerpo policial había hecho sonar las alarmas. Mientras las amenazas delincuenciales se vuelven más sofisticadas, el número de agentes ha venido cayendo sostenidamente en los últimos cinco años. De 149.000 efectivos que había en 2014, este año quedaban 10.000 menos.

Por eso, una de las directrices del nuevo marco de seguridad producido por la Presidencia es revertir esa tendencia. El número no solo crecerá, según la directriz, también muchos de los agentes que se han dedicado a labores administrativas serán destinados para el patrullaje. Además, se planea que gradualmente la Policía deje de prestar el servicio del control del tránsito, que le corresponde brindar a los municipios, para integrar a esos agentes a labores de seguridad.

Aunque es una de las más llamativas, no es la única medida a la que apunta la nueva política. Esta también habla de aumentar ampliamente la cantidad de efectivos del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). “Deberá fortalecerse la capacidad de los escuadrones móviles antidisturbios, multiplicar su número, mejorar su respuesta, intensificar su entrenamiento, del mismo modo que la formación”.

 

Esta determinación resulta polémica en el contexto del reciente paro nacional, en el que algunos sectores incluso pidieron el desmonte del escuadrón y la creación de nuevas formas de atender la protesta. Esto, tras la muerte del joven Dilan Cruz, en Bogotá, quien recibió el impacto de un proyectil de baja letalidad disparado por un agente. Además de las denuncias de varios excesos de fuerza por parte de esta unidad en la atención de las manifestaciones.

 

Otras de las órdenes de esta política es la promoción del desarme de la ciudadanía, bajo la premisa de que el Estado debe tener el monopolio sobre las armas. Por eso, la política busca que se persiga y castigue con mayor fuerza los delitos que se relacionan con el porte y la tenencia ilegal de armas.

Frente a la lucha contra el delito le apunta a fortalecer las labores de inteligencia y, por esa vía, aumentar la eficacia de los organismos de seguridad. En la presentación de su nueva política, el presidente Duque afirma: “La forma en que se aborda el combate al delito también cambiará. La orden es mejorar la eficacia, para lo cual las capacidades de inteligencia e investigación criminal se deberán enfocar en la disrupción de las redes delictivas asociadas a rentas criminales urbanas. Esto permitirá afectar estructuralmente los negocios ilícitos”.

Redacciòn