Centenares de feligreses concurren a los distintos Templos Parroquiales de Puerto Tejada al ritual católico de colocarse la ceniza en la frente como símbolo del inicio de la Cuaresma, que sirve de preparación para la Pascua y que comienza este miércoles 6 de marzo.
El Párroco del Templo de la Inmaculada Concepción Francisco Javier Trujillo Céspedes recordó a los asistentes algunas cosas esenciales que todo católico debe saber para poder vivir intensamente este tiempo litúrgico.
El Presbítero señaló en la homilía que “Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa”.
El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.
El sacerdote Diocesano resaltó que “la ceniza recuerda la necesidad de la misericordia de Dios».
El Miércoles de Ceniza no es día de precepto y por lo tanto la imposición de ceniza no es obligatoria. No obstante, ese día concurre una gran cantidad de personas a la Santa Misa, algo que siempre es recomendable.
El camino cuaresmal comienza cada año con la celebración del Miércoles de Ceniza, donde el pueblo Católico renueva el compromiso de vivir según el Evangelio. Esta celebración la presiden ordinariamente los ministros ordenados a quienes corresponde por la función que tienen en la Iglesia. Sin embargo, no es raro que, por diversas circunstancias, en algunos casos deban designarse laicos comprometidos para la celebración de este sacramental.
“Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual” explicó el religioso.
Finalmente el padre Trujillo Céspedes sostuvo que La ceniza, es signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: «Dios formó al hombre con polvo de la tierra» ; «hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho» como rezan las sagradas escrituras.
Gloria Inés López Orduy






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