«Un soldado no es el indicado para realizar el control de multitudes en Pascual Guerrero” Paredes Campo.

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Esta  semana  el  Secretario de  Seguridad y Justicia de  Cali   Juan  Pablo  Paredes  Campo en declaraciones  al periódico  EL PAIS de  la  capital  Vallecaucana  sostuvo  que “Un soldado no es el indicado para realizar el control de multitudes” al referirse  sobre  las medidas de seguridad  que  las  autoridades  deben  ofrecer en un escenario deportivo como el  Pascual Guerrero.

La respuesta  del  funcionario  caleño  surge  en el marco  de  la  solicitud  que hiciera  el  Concejo  Municipal de  “militarizar”  los  alrededores  del  Estadio Sanfernandino los días que se  realizan  los  encuentros  futboleros.

Paredes  Campo fue  enfático  en  señalar que el gobierno Caleño no tiene contemplado esa  posibilidad  y que  “Eso no va a suceder. Cuando hay un partido vemos a Cali como un todo y hay anillos alrededor del estadio, pero no todos están a dos cuadras, los hay en toda la ciudad. En el estadio está la fuerza mejor entrenada para seguridad ciudadana que es la Policía y es a esta a quien le compete esa misión. Pero en otros sectores como la ladera o cerca al río Cauca hay un trabajo articulado entre Policía, Ejército y Fuerza Aérea. Un soldado no es el indicado para realizar el control de multitudes”.

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El Secretario  de  Seguridad  y Justicia  de Cali  además en las  declaraciones al diario caleño manifestó  que para  el caso del complejo  Distrito  de  Aguablanca al oriente  de esta  ciudad la reducción  en  las  cifras  de  homicidios  “Se debe a todo el esfuerzo social, de generación de oportunidades de la Alcaldía, más un trabajo articulado de seguridad. En estos últimos dos años se han desmantelado una gran cantidad de bandas delincuenciales. Estamos trabajando de forma articulada con todas las agencias de seguridad” dijo.

Finalmente  Paredes  Campo hizo  un  llamado a  la  solidaridad y el  compromiso  de  todos  los  caleños para  construir  voluntades  que  permitan  mejorar de  manera  sostenible  el  tema  de percepción de  seguridad.

“La cultura caleña lastimosamente tiene un paradigma como muy enquistado y es el cómo me van a resolver el problema de seguridad.  Que venga el Gobierno y venga el Alcalde y me resuelva el problema de seguridad. Por eso cuando se habla de no dar papaya, hace tanto ruido. Porque la gente no está acostumbrada en Cali al concepto de que la seguridad es un servicio público en el cual hay derechos pero también deberes” puntualizó.

Redacciòn