Aunque el alcalde de Buenaventura, Eliécer Arboleda, decretara toque de queda y prohibición de manifestaciones ciudadanas, tras los desmanes en la noche del viernes, centenares de ciudadanos salieron este sábado a las calles para reiterar su apoyo al paro cívico y rechazar con camisetas blancas los actos de vandalismo.
El viernes en el cuarto día de paro las protestas terminaron en choques violentos con autoridades. En otras zonas fueron asaltados varios supermercados y estaciones de gasolina.
Líderes de las manifestaciones no llegaron a ningún acuerdo con delegados del Gobierno; exigen básicamente soluciones inmediatas a problemas de salud, agua y educación.
El Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía, Esmad dispersó a las personas que estaban reunidas en el puente El Piñal, lo que armó una trifulca que terminó en vandalismo al saquearse establecimientos comerciales.
El gas afectó a decenas de personas que se encontraban en el lugar. Mientras varios corrían, un grupo de jóvenes se enfrentó a piedra con los uniformados.

Tras una tensa noche de alteraciones al orden público, el Comité Intergremial y la Cámara de Comercio de Buenaventura hicieron un llamado a los organizadores del paro cívico y al Gobierno Nacional para retomar las conversaciones.

En el comunicado también se hace referencia a las importantes pérdidas económicas que ha provocado en el Distrito el paro cívico desarrollado desde el pasado martes.
Además, los gremios hicieron un llamado al Gobierno para atender «con suprema inmediatez y objetividad la problemática del Distrito».
Mientras tanto, en la mañana de esta sábado se desarrollo un Consejo de Seguridad en el puerto, presidido por el General Juan Pablo Rodríguez Barragán, Comandante General de las Fuerzas Militares.
Por ahora, la Alcaldía mantiene el toque de queda en el Distrito y la prohibición de manifestaciones ciudadanas en espacios públicos, sin embargo miles de habitantes marcharon exigiendo pronta solución a sus problemas y rechazando la violencia de la noche anterior.
La comunidad continúa manifestando su descontento por el trato que el Gobierno nacional les ofrece. Por el paro cívico, más de 180 buses de servicio intermunicipal están detenidos.
Por esto, mil pasajeros diarios se ven afectados pues desde la terminal de transportes del municipio no salen despachos hacia el resto del país.
De igual manera al menos 2500 tracto camiones no han podido movilizar mercancías desde y hacia Buenaventura.

Se estima que por esta parálisis total se arrojan en todas las actividades del puerto marítimo pérdidas superiores a los 7 mil millones de pesos diarios.
El desempleo en Buenaventura supera el 60 %, según las últimas cifras entregadas por el Dane, sumado especialmente a la falta de agua potable ha originado el malestar e inconformidad de los sus habitantes que se mantienen activos en sus movilizaciones y protestas contra el gobierno nacional.
Fotos: Oswaldo Páez





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