CIDH condena al Estado Colombiano por secuestro, tortura y violación de Jineth Bedoya

En un histórico fallo  que protege los  derechos   y la  protección especial de  las mujeres  y periodistas, veintiún años, cuatro meses y veintiún días después del secuestro, tortura y violación de los que fue víctima la periodista Jineth Bedoya Lima, el Estado Colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

El tribunal internacional encontró al Estado de Colombia «responsable internacionalmente por la violación de los derechos a la integridad personal, libertad personal, honra, dignidad y libertad de expresión en perjuicio de la periodista».

Un crimen individual   que ha  llevado  a la reivindicación de los derechos de miles de mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia sexual, víctima de la permisibilidad con la criminalidad y corrupción al  interior de  las entidades  e  instituciones del Estado Colombiano.

El fallo es el resultado de los hechos ocurridos el 25 de mayo de 2000, cuando Bedoya «fue interceptada y secuestrada a las puertas de la cárcel La Modelo por paramilitares y sometida a un trato vejatorio y extremadamente violento, durante el cual sufrió graves agresiones verbales, físicas y sexuales», informó la Corte IDH.

Además, el tribunal advirtió la existencia de “indicios graves, precisos y concordantes de la participación estatal en los referidos hechos».

Asimismo, se declaró la responsabilidad internacional del Estado por la violación de los derechos a las garantías judiciales, protección judicial e igualdad ante la ley por la falta de debida diligencia a la hora de realizar las investigaciones sobre dichos hechos, el carácter discriminatorio en razón de género de dichas investigaciones y la violación del plazo razonable.

«El 18 de octubre de 2021 pasa a la historia como el día en que una lucha, que empezó por un crimen individual, llevó a la reivindicación de los derechos de miles de mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia sexual y de mujeres periodistas que dejan parte de su vida en su oficio» señaló la periodista Jineth  Bedoya, quien investigaba  en la época casos graves de homicidios, desapariciones y corrupción al interior de  la  cárcel  La Modelo, donde mandaban agentes del  Paramilitarismo con  la complicidad  funcionarios  del INPEC  y La  Policía Nacional.

 

Luego de que se conoció la decisión de la Corte, el presidente de la República, Iván Duque, se pronunció al respecto a través de su cuenta de Twitter.

«Una vez más el Estado colombiano rechaza toda agresión física y psicológica contra las mujeres. Jineth Bedoya jamás debió ser secuestrada y torturada. La sentencia de la Corte IDH se cumplirá en su totalidad, como siempre Colombia lo ha hecho», escribió el mandatario.

Aunque la periodista y sus abogados habían solicitado como medida de reparación el cierre de la cárcel La Modelo, la Corte IDH no accedió a esa pretensión. Eso sí, el tribunal aceptó la alternativa del Estado, consistente en la creación del Centro de Memoria Histórica No es Hora de Callar, que será un lugar de memoria y dignificación de todas las mujeres víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado y del periodismo investigativo, con un reconocimiento específico a la labor de las mujeres periodistas

Entre las medidas también está el de continuar rigurosamente las  investigaciones, juzgar y sancionar a los responsables del abuso contra  la periodista,  diseñar un sistema de recopilación de datos y cifras de violencia contra periodistas, implementar capacitaciones para que funcionarios públicos identifiquen actos de violencia contra las mujeres  y financiar programas de protección y asistencia a mujeres víctimas de violencia.

La decisión se da tras 21 años exigiendo justicia  y  representa un paso trascendental en el caso de Bedoya, quien es subeditora de EL TIEMPO.

En Colombia, el proceso ha estado marcado por la impunidad del aparato de  justicia: investigaciones insuficientes, retrasos inexplicables y obstáculos procesales que han impedido llegar a toda la cadena de implicados en el hecho.

Ella había llegado hasta el penal para una entrevista a la que la había citado el ex paramilitar Mario Jaimes Mejía, alias el Panadero, pero resultó siendo una trampa. Desde la puerta de la prisión Bedoya fue intimidada por un hombre armado, quien la condujo a una bodega cercana a la cárcel.

En el 2012, tras un cambio de fiscal, fueron vinculadas tres personas. Se trata de los únicos condenados hasta ahora: los ex paramilitares Alejandro Cárdenas (‘J. J.’) y Jesús Emiro Pereira Rivera (‘Huevoepizca’), condenados a 30 y 40 años de cárcel, respectivamente, y el ‘Panadero’, sentenciado a 28 años de prisión.

Aunque esas decisiones (que se tomaron entre 2016 y 2019) fueron consideradas como un avance por organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), que representa a la periodista, no se reconocieron como una superación de la impunidad del caso.