Gremios productivos del Norte del Cauca  denuncia atropellos  de organizaciones indígenas

Los gremios del Valle y Cauca hicieron una denuncia que atenta contra la productividad de la zona más dinámica y generadora  de  empleo en  el  Norte  del  Cauca.

Mediante un comunicado alertaron que en los municipios de Guachené, Corinto y Caloto en el Norte del Cauca, algunos miembros de comunidades indígenas ingresaron a diversos predios agrícolas privados para incendiarlos, destruir la infraestructura e intimidar a los trabajadores agrícolas.

En estas  poblaciones aseguran  nuevamente  destruyeron la infraestructura en los cultivos e intimidaron a los trabajadores agrícolas.

“Los gremios firmantes de este comunicado hacemos un sentido y nuevo llamado al gobierno nacional, para que se tomen medidas definitivas por parte de las autoridades competentes, de manera que se contrarreste y resuelva esta permanente amenaza, que tiene atemorizados a los pobladores, trabajadores, propietarios de predios y empresas. Estas situaciones ponen en riesgo la vida, la seguridad, el trabajo y la propiedad privada en esta región de Colombia”, indican en la misiva.

El comunicado fue emitido por Asocaña, Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle y del Cauca (SAG), Procaña, Comité Intergremial Empresarial del Valle del Cauca, Consejo Gremial y Empresarial del Cauca, Acopi Cauca, Cámara de Comercio del Cauca y la Andi Seccional Cauca.

Los gremios del Valle y del Cauca rechazaron con vehemencia  los hechos perpetrados en los últimos días en el Norte del Cauca e hcieron un llamado urgente al diálogo para lograr un territorio de paz.

La entidad gremial agregó que «estas situaciones ponen en riesgo la vida, la seguridad, el trabajo y la propiedad privada en esta región de Colombia».

Ana Fernanda Muñoz Otoya, presidenta de la Cámara de Comercio del Cauca, indicó que las fincas invadidas son San Luis, Chimán, y Pílamo. La primera de ganadería especializada de leche, las otras dos de cultivo de caña de azúcar.

Explicó que todo se inició  sistemáticamente en diciembre de 2014, fecha en la que según afirma, comenzaron las invasiones a ingenios azucareros y a proveedores de ingenios.

“Lo que hacen es que entran y queman los cultivos, o meten ganado para que pise los cultivos. Según nuestros cálculos, alrededor de siete mil hectáreas han sido destruidas en este proceso. Todo esto se ha denunciado ante la Fiscalía General de la Nación. De eso no sabemos qué ha pasado”, dijo Muñoz Otoya.

“Lo que pedimos es la garantía de la propiedad privada, del trabajo y de la movilidad”, finalmente expresó la  líder  gremial.

 

Redacciòn