Con “Falsos Positivos” según  la  JEP  habrían abatido al menos a 6.402 civiles entre 2002 y 2008

El tema  de  los  falsos positivos en Colombia  ha sido retomado y tiene  que  ver con los miles de civiles que fueron asesinados por el ejército durante la guerra del conflicto armado en las dos últimas décadas.

En 2008 estalló el escándalo de los «falsos positivos» por el que miles de personas han protestado en Colombia.

Las fuerzas militares de Colombia  según  la  JEP  habrían abatido al menos a 6.402 civiles entre 2002 y 2008 y los presentaron como «bajas en combate», informó  la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP),cuyo  presidente  es  el Caucano  Eduardo  Cifuentes Muñoz.

La cifra de «falsos positivos», como se conocen en Colombia, es mayor de lo que se había reconocido en el pasado y muestra que ese periodo, en el que gobernó Álvaro Uribe Vélez, quien rechaza de  tajo  las acusaciones directas contra  su  gobierno,  aunque  reconoce  que pudo  haber  excesos  en  la fuerza  pública  ya que a él le tocó  retirar 27  altos  mandos  militares ,se registró el 78% del total de la victimización histórica.

Alvaro Uribe, exsenador y expresidente de Colombia arremetió contra la reciente investigación que realizó la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP,  sobre los falsos positivos en Colombia.

«Nunca he eludido la justicia, que cuando se trata de mi persona muchos la presionan o la sustituyen cuando menos sembrando suspicacias», dice el inicio de un comunicado en el que reacciona al informe de la JEP.

El fundador del partido Centro Democrático y el político  más  poderoso e  influyente de en las  últimas  tres  décadas   en Colombia manifestó que en esos primeros años «enfrenté, en público, los graves hechos entre soldados y policías ocurridos en Guaitarilla y el asesinato de civiles en Cajamarca».

Añadió que «siempre privilegié la desmovilización y la captura sobre las bajas, y los resultados muestran que en el Gobierno hubo 35 mil paramilitares y 18 mil guerrilleros desmovilizados, sin el costo institucional, ni la impunidad total del reciente mal llamado proceso de paz. En nuestro Gobierno las capturas fueron 36363 y las bajas 13992″.

«El 66% del total nacional de víctimas se concentró en 10 departamentos, incluidos todos los territorios priorizados durante dicho periodo», dijo la JEP.

Cerca de 1.500 militares presuntamente estuvieron involucrados en la práctica de los «falsos positivos», con la que las fuerzas armadas buscaron presentar buenos resultados a sus superiores en el combate a las guerrillas y bandas criminales.

Así las cosas, los mal llamados “falsos positivos” en Colombia no serían 2.248, como reportó la Fiscalía en su informe, sino que habría 4.154 víctimas más de estas  ejecuciones extrajudiciales.

Antioquia, la Costa Caribe, Norte de Santander, Huila, Casanare y Meta son los seis territorios críticos priorizados por la Sala de Reconocimiento en la primera fase de la investigación del Caso 03 de la JEP, que investiga este fenómeno.

La decisión de priorizar estas zonas, explicó la JEP, se tomó tras un exhaustivo proceso de contrastación de información que, entre otras cosas, incluyó cuatro bases de datos que permitieron a la jurisdicción determinar la dimensión del fenómeno macrocriminal.

Las cifras del Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), el Sistema de Información Judicial de la Fiscalía (SIJUF), el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos (CCEEU) difieren respecto a la magnitud del crimen investigado por la JEP.

Sin embargo, las distintas fuentes oficiales y no gubernamentales identificaron el periodo de 2002 a 2008 como el de mayor número de víctimas.

El resultado muestra que durante este periodo –cuando el país era gobernado por Álvaro Uribe Vélez y estaba vigente la política de seguridad democrática– se registró el 78 % del total de la victimización histórica.

Redacciòn