Para el Papa Francisco «el chisme es una peste peor que el Coronavirus»

Nuevamente el papa se volvió a referir al «chismorreo», a los bochinches, como uno de los grandes pecados y atentados “contra la unidad de la Iglesia”.

Esta vez lo hizo en el Ángelus del domingo, al decir que los chismes son “una peste peor que la del COVID-19” para todo el mundo.

Mientras explicaba un pasaje bíblico dedicado a la corrección en privado, el Pontífice señaló que “cuando nosotros vemos un error, un defecto, una equivocación, en tal hermano o hermana, habitualmente la primera cosa que hacemos es ir a contárselo a los demás, a chismorrear. Y los chismes cierran el corazón de la comunidad, cierran la unidad de la Iglesia”, afirmó.

“El gran chismoso es el diablo, que siempre está diciendo cosas feas de los demás, porque él es el mentiroso que busca dividir a la Iglesia. ¡El bochincherío es una peste más fea que el Covid!” puntualizó el Papa Francisco, al tiempo que pidió: “hagamos un esfuerzo: nada de chismes”.

«Si sientes la necesidad de decir algo en contra de un hermano o una hermana, de lanzar una bomba de chismes, ¡muerde tu lengua! ¡Duro!» dijo.

Volvió al tema que  tocó en noviembre de 2018, cuando  les dijo a los peregrinos en la Plaza de San Pedro que el chisme mata «porque la lengua mata, como un cuchillo», según un comunicado emitido en ese momento por Vatican News, el sitio web oficial de prensa de la santa sede.

La pandemia cambió radicalmente la forma en que opera el Vaticano, lo que obligó al papa a celebrar la misa del Domingo de Ramos en una iglesia vacía. Después de meses de restricciones, los fieles regresaron a la Plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano a fines de mayo.

Francisco celebró su primera audiencia pública desde que comenzó la pandemia el miércoles y utilizó el evento para llamar a la solidaridad en la lucha contra el covid-19.

No es la primera vez que el santo Padre se refiere a los chismes como uno de los grandes males de la sociedad e incluso al interior de la comunidad eclesiástica y del Vaticano mismo.

Redacciòn